Capítulo 25: Hilos del destino
-¡¡Cómo que no me admiras!! -exclamó Tom.
El espectro se retuerce de la rabia.
Valenxo comenzaba a crear sus hilos rojos, haciendo que varios de estos se enrollaran en los pies y brazos de Tom.
-¡¡Te haré reflexionar!! -gritó Valenxo.
Chiky parpadea ante el acto de su compañero.
-¿Emmm Valenxo? Es muy emotivo y todo lo que acabas de decir pero... ¿en serio crees que esas cosas van a sostener al monstruo? -preguntó Chiky.
Tom se destruye los hilos con facilidad.
-¿Cómo? Se supone que no deberías poder romperlos -se extrañó Valenxo.
La entidad corre a toda velocidad alrededor de Valenxo y Chiky, dejando un rastro espectral atrás de él, el cual acorralaba a los jóvenes inexpertos.
Chiky estaba intentando hacer algo pero era inútil, no se podía acercar con sus armas de cristal.
-Aunque le lanze mis armas es inútil, es demasiado rápido -se lamentó Chiky.
-¡Tengo una idea, dame uno de tus cristales! -pidió Valenxo.
-¿Para que? -indagó Chiky.
-Solo dámelo -insistió Valenxo.
-¿Bueno? -aceptó Chiky.
La chica le da uno de sus cuchillos cristalizados a Valenxo.
-Que aburridos son... Me recuerdan a alguien -comentó Tom.
Tom avanzaría hacia Chiky para atacarla; esta intentaba defenderse, pero la velocidad de los puños del espectro era demasiado rápida, terminando golpeando su abdomen.
-Maldito... -gruñó Chiky.
-¡¡Oye, muerto de hambre!! -diría Valenxo, mientras sostiene una cuerda hecha por sus hilos espectrales, la cual tenía atada en la punta el cuchillo de Chiky.
-Eres un niño bastante atrevido -respondió Tom.
Valenxo lanza la cuerda hacia Tom; aunque el demonio intentó esquivar el cuchillo, no pudo y terminó cortando parte de su cintura.
-Mi plan si funciona -celebró Valenxo.