Capítulo 29: Fuerza masiva
—¿Ma... Mamá? ¿Espectro? ¿Mamá? —balbuceó Valenxo.
Valenxo queda paralizado ante la presencia del espectro; el aura de este casi no se sentía... Eso era extraño.
—¿Eres la madre de Val? —preguntó Tyren.
—Mucho gusto, mi nombre es Anko y efectivamente soy la madre de ese estorbo —se presentó Anko.
Anko lanzaría la cabeza de Martha hacia el suelo, haciendo que ruede hacia los pies de Valenxo.
—Pensé que el problema era yo, pero sigues teniendo ese espíritu débil incluso tras los cuidados de esa señora —sonrió un poco—. Por suerte, según los recuerdos de ella, morirás en 4 años y medio... Mmm, ese espectro de tipo 5 se metió en tu cuerpo para refugiarse, el cual me mató...
Valenxo seguía paralizado; su piel perdía color poco a poco. Chiky da un paso al frente.
—Qué clase de madre asquerosa eres tú. No sabes lo mucho que él se esfuerza en los entrenamientos para que vengas a menospreciar a tu propio hijo de esa manera —le reclamó Chiky, mientras agarra un cuchillo de la cocina— Quizás él tenga piedad de no asesinarte porque eres su madre... Pero a mí poco me importas; de hecho, sería divertido desfigurar tu cara con este cuchillo.
Cristaliza el cuchillo con su habilidad Cristalización.
—Qué linda eres —dijo Anko.
Sonrió tiernamente, como si fuera una madre orgullosa de que su hijo tuviera amigos así.
—Aunque es una lástima que no sepas con quién estás hablando. No cualquier espectro podría colarse en el cuartel Jägergeists y que nadie se dé cuenta... —advirtió Anko, apuntando al cuchillo de Chiky, el cual se destruye en pedazos—. Soy una espectro de tipo 1, pertenezco al mejor tipo de espectro. Ningún Jägergeist es capaz de derrotarme por su cuenta y, pues, tampoco son capaces de detectarme a menos que yo lo quiera.
El cuerpo de Tyren comienza a brillar un poco. Anko se queda observando.
—Eso es extraño, siempre he querido ver cómo un humano despierta poderes de espectro —concluyó Anko.