Capítulo 37: Reunión de trabajo
Ya pasaron 2 meses desde que Hidra llegó al grupo de Valenxo; se integró muy bien y, pues, también se mudó a la casa de este. Su relación con Tyren no es la mejor, ya que lo ve como un rarito, pero igual le tiene mucho cariño. Con Valenxo, pues, es su ídolo, aunque intenta aprovechar al máximo el tiempo con él por el tema de su maldición. Mientras que con Chiky, la considera como la hermana que siempre quiso tener.
—¿Por qué nos habrá reunido Caspian aquí? —preguntaría Valenxo muy confundido. Había mucho alboroto en el lugar, lo cual no era normal.
Días atrás:
—Así que aquí es nuestra primera cita, Caspian Twilight —diría Celeste mientras toma asiento en el lujoso restaurante, vestida con un hermoso vestido negro que hacía buen contraste con su cabello azul celeste y ojos cafés.
—No estamos para tus chistes hoy, Celeste, esto es muy serio —interrumpe Caspian, con una seriedad nunca antes vista en su rostro.
—Así que de eso se trata... Igual no es la primera vez que nos vemos en este restaurante; jamás te aceptaría una cita, amargado —respondió Celeste mientras hace un puchero.
—Pues el problema vendría siendo la enorme cantidad de sectas que han aparecido —habla Caspian con el corazón destruido, aunque no lo aparente.
Repentinamente, llega Kageai a la cena junto con Hidra tomada de la mano.
—¡¡Hidra!! ¿Qué haces aquí? —diría sorprendido el hombre; aunque por fuera parezca duro, en realidad es un padre muy preocupado por el bienestar de su única hija.
—La pregunta es: ¿qué rayos sucedió para que la dejaran entrar sin reservación? —interrumpe nuevamente Celeste, algo preocupada también.
—Pa-pa-padre, es urge-urgente —tartamudea Hidra.
—¡¡¡Tenemos serios problemas con la Secta Vespera!!! —grita Hidra, mientras llora
—Ellos... ¡Acaban de asesinar a Chiky y borrarla de la mente de Valenxo!— Se cae de rodillas.