Jägergeists

Capítulo 60: Misión fallida

Capítulo 60: Misión fallida

Valenxo se encontraba haciendo las maletas para irse de la iglesia lo antes posible; era consciente de que, si seguía ahí, él sería el siguiente en caer.

—Mina murió... Mina murió... —el chico estaba metiendo sus cosas en la maleta lo más rápido posible.

—Mis vendas... Olvida eso, Valenxo —agarra la maleta e intenta salir lo más rápido que su cuerpo le permitía moverse.

Los pasillos eran muy largos, parecían interminables en ese momento.

Repentinamente, Valenxo se encontró con uno de los guardias de la iglesia, haciendo que este se detenga.

—¿A dónde vas tan desesperado, bonito? —dice el guardia mientras observa a Valenxo de pies a cabeza.

—Emmm, tengo que ir a un lugar urgente —Valenxo intentó pasar, pero el guardia volvió a detenerlo.

—Tengo órdenes estrictas de Iris, no puedes pasar —el guardia seguía interponiéndose.

—¿Cuánto quieres para dejarme escapar..? —Valenxo no tenía mucho tiempo para pelear contra mil guardias, así que lo mejor era llegar a un acuerdo.

El guardia se acerca al oído de Val.

—Bueno, tu habitación está muy cerca... —acaricia la mejilla de Valenxo delicadamente, logrando que al chico le entrara algo de asco.

Valenxo aprovechó esto para meter una de sus agujas dentro del cuerpo del guardia, matándolo al instante, pero sin hacerlo sangrar.

Narración de Valenxo:

Usé mis agujas para llenar el cuerpo del guardia de hilos en su interior; es efectivo si el enemigo no es muy fuerte.

—¿Qué le hiciste a Josué? —una guardia sale corriendo para activar la alarma. Valenxo intentó seguirla, pero su condición no le permitía correr.

La alarma hizo que casi todos los guardias de la iglesia se movilizaran para cazar a Valenxo.

Algunos guardias ya se encontraban enfrente de él.

—¡¡¡Mátenlo!!! —grita la guardia de antes.

—No quería usar la fuerza, pero bueno... —el adolescente lanza 10 de sus ovejas de lana, las cuales tenía guardadas en una pequeña bolsa que llevaba en su cinturón.

Narración de Valenxo:

"Criatura de Lana", una técnica que tardé en perfeccionar, pero es una de mis habilidades más poderosas.

—Ataquen —ordena Valenxo, haciendo que las ovejas de lana obtengan un tamaño prácticamente humano, acabando con los guardias al instante, mordiendo sus cabezas y atacando con la lana de la que estaban hechas.




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