Capítulo 65: Conocimientos divinos.
— Buenas noches a todos, disculpen la tardanza— dice una mujer vestida de blanco con un velo que le tapaba la cara, no se podía reconocer con facilidad, se encontraban en un palacio subterráneo enorme, nadie hubiera imaginado que existiría algo así bajo tierra.
— ¿Quién es ese chico?— menciona una mujer llena de joyas caras y mirada de desacuerdo.
— Él es mi nuevo guardaespaldas, su nombre es Luke— señalando al chico de cabello naranja y rojo.
Horas atrás:
Valenxo y Kaelith se encontraban haciendo los preparativos para la reunión con Vespera.
— Eres muy tonto Valenxo ¡en serio hiciste tales estupideces!— critica Kaelith, cuando Valenxo le dice que asesinó a la mayoría de la iglesia Ópalo Oscuro.
— Todo el mundo debe conocerte en esa iglesia pero por suerte estoy aquí— esta comienza a conjurar uno de sus hechizos.
— ¿Qué estás haciendo?— pregunta Valenxo algo confundido.
Segundos después la chica termina creando unas píldoras.
— Mi habilidad con las píldoras de cambio de forma no es la mejor, tienen un máximo de 3 horas de funcionamiento, luego de ese tiempo volverás a tu forma original— informa Kaelith al chico entregándole las píldoras.
— ¿Esto es seguro de tomar? Parece uranio...— menciona el adolescente.
— Eres malo para los chistes, asesino de guardias— dice la chica mientras cambia la ropa de Mina.
— ¿Puedes hacer que esta cosa hable?— pregunta Kaelith.
— No, solo puedo hacer que se mueva gracias a mis hilos, pero no que hable— responde Valenxo mientras invoca su aguja y la clava en Mina.
— Yo puedo ayudarte pero la mujer no abrirá la boca mientras habla— Kaelith tiene muchas habilidades bajo la manga pero casi ninguna está al 100% desarrollada, así que siempre tiene que estar improvisando.
Actualidad:
— Él es mi nuevo guardaespaldas, su nombre es Luke— señalando al chico de cabello naranja y rojo.
— Mucho gusto señora, es un honor conocerla— Luke hace una reverencia y besa la mano de la señora.
La señora sonríe con aprobación.
— Eres un encanto, Luke, no todos los guardaespaldas de las iglesias principales son como tú— la señora está conmovida con la educación del guardaespaldas.
— Soy Lucero, líder de la Iglesia Topacio— la señora se presenta diciendo su puesto para marcar autoridad.
— Mina, no sueles vestir ropa así ¿Sucede algo?— Lucero sospecha un poco.