Jackson
Terminamos la práctica de baloncesto, fue increíble, debo admitir que cada día el equipo está mejorando, incluso el entrenador nos felicitó y eso es mucho decir, ya que para este entrenador nosotros siempre estamos del asco.
Hoy fue un poco difícil llegar a la práctica, hoy es sábado y papá se supone que trabajaba el día completo, pero hoy se le ocurrió quedarse todo el tiempo en la casa y fue muy difícil salir de ella, sin que me cuestionara la razón de por qué estaba saliendo en sábado si no tenía clase, ni nada que hacer. Pero como siempre tuve la ayuda de Jackelyn para ayudarme a salir.
— Oye, hombre — Liam me da una palmada en la espalda para luego pasar su brazo por los hombros — ¿Qué te parece si vamos a tu casa a hacer una minifiesta entre nosotros?
— No lo sé — comenzamos a caminar fuera de la cancha de práctica. — Sabes cómo es mi papá, respeto a todo lo que no tenga que ver con estudios.
— Tu padre ya no está en tu casa.
Frunzo el ceño. — ¿Cómo lo sabes?
— Jackelyn me lo dijo — dice muy inocente — estaba hablando con ella y me dijo que tu padre había salido a una reunión urgente...
Antes de que él termine de hablar, lo agarró por el cuello de manera brusca, acercándolo a mi rostro. Se pone rígido cuando mis ojos se conectan con los de él.
— ¿Así que habla con mi hermana? — entrecierro los ojos — debo preocuparme o golpearte — lo amenazo.
— Yo solo le escribo para saber si tu padre estaba en tu casa para poder reunirnos — habla como puede ya que mientras lo aprieto también lo remuevo un poco — lo juro — levanta la mano en forma de paz — juro que solo somos amigos.
Entrecierro los ojos mientras miro directamente a sus ojos azules que reflejan miedo pero al mismo tiempo es tan divertido. Solo me gusta molestarlo, sé que a Liam no le gusta Jackelyn la ve como su hermana, además de que Jackelyn nunca estaría con Liam. Pero él no lo sabe, así que me gusta joder.
— Bien — lo suelto para luego darle un golpe en la cabeza — más te vale, te estaré vigilando.
— ¿Y ustedes porque se matan? — interviene Josh.
— Jack cree que le escribo a Jackelyn con doble intención.
Josh gira los ojos divertidos.
— No te preocupes, Jack — el pelinegro ahora me mira a mí — Jackelyn es lo suficiente inteligente para no caer ahí — señala a Liam.
En cambio, Liam le da un golpe en el pecho.
— Cariño — La pelinegra entra en escena — ¿Cómo está?
Danielle tenía unos días que no la veía, mejor dicho, desde el día del incidente de la piscina. Tenía un enorme morado por el hecho del golpe que le propinó Joey y ella insistía en que no quería que nadie la viera, así que duró unos días fuera de la escuela.
O eso ella dijo... Sé que realmente la suspendieron ya que hubo pruebas de que ella fue la causante de lo que pasó, pero claro su padre no dejará que eso se sepa. que su querida niña esté en un lío violento.
Y pues... Sé que también está triste por el hecho de que las gemelas se fueron de la escuela, por lo que sé su madre la contrataron en Italia para ser parte de un grupo de diseñadora de alto prestigio, y bueno, era lógico que quería llevarse a sus hijas para estar cerca de ellas.
Sé que Danielle a veces finge más de la cuenta, pero ella las quería mucho, porque sé que eran sus únicas amigas, o bueno, lo más parecido a eso.
— ¿Entonces iremos a tu casa, Jack? — pregunta
Entrecierro los ojos en conjunto con las cejas. — ¿Cómo lo sabes?
— Liam me lo dijo.
Le doy una mirada asesina a Liam y no por el hecho de que las haya invitado sino porque está haciendo una fiesta en mi casa invitando a todo el mundo sin avisarme primero.
— Bueno, al parecer sí hay una fiesta en mi casa, de la que me acabo de enterar — vuelvo la mirada a mi novia.
Danielle toma mi rostro para darme un enorme y casto beso en los labios. Como siempre, le sigo el beso mientras la agarro de la cintura. Nos despegamos para tomar un poco de aire; ella me toma por el cuello para darme un gran abrazo.
Cuando miro detrás de ella, Joey nos mira desde la ventana de su habitación. No había tomado en cuenta que estábamos en medio del patio y que alguien nos podría ver, especialmente a ella. Mi corazón da un pequeño apretujo al ver la forma en que ella me mira, triste y decepcionada; sinceramente, yo no quería que Joey me viera con Danielle.
Sé que debo hablar con Danielle y terminar esto, no estará muy de acuerdo, pero ya no puedo estar en esto, sé que le prometí que no la dejaría y qué bueno... Pero las cosas han cambiado después de que yo conocí a Joey. Mi vida ha dado una vuelta de trescientos sesenta granados, y sé que no está bien lo que hago en engañarla; sin embargo, cuando tengo a la de los ojos grises frente a mí, eso se me olvida totalmente, se me olvidan todas las personas y quizás que le estoy haciendo daño a otra.
Pero debo tratar de resolver esto antes de que se salga de control y estoy consciente de que esa decisión conlleva que debo dejar a alguna de las dos.
— Entonces nos vamos — me ofrece su mano.
La observo unos segundos, dudando si tomarla o no, levanto la mirada viendo que ya Joey no se encuentra en la ventana, así que con una sonrisa forzada tomo su mano para que todos salgamos de la escuela.
..............
Salgo de la ducha mientras seco mi cabello con una toalla, fue tan refrescante darme una ducha luego de una práctica tan fuerte. Los chicos salieron de mi habitación cuando comencé a ducharme, y no tengo ni la mínima idea de dónde están. Espero que no esté haciendo nada fuera de loco, con eso quiero decir que espero que nadie le haga caso a Josh. Aunque si Jackeline está aquí, eso no será posible.
Tomo unos pantalones sueltos de color gris y me los coloco para luego ponerme un poloche blanco también un poco suelto. Me dejo caer en la cama boca arriba con la espalda en la cama. Sé que hay visita a mi casa, pero estoy tan cansado que creo que podría dormirme parado.
#6040 en Novela romántica
#623 en Joven Adulto
internado, internados problemas amigos enemigos, rivalstolovers
Editado: 01.06.2026