Joey and Jack

Capìtulo 26 - Feliz cumpleaños

Josephine

— Joey — escucho una voz a lo lejos, a lo muy lejos.

Tiene que ser parte del sueño, o eso creo, no estoy muy segura.

— Josephine — escucho esa voz por segunda vez.

Me remuevo un poco en mi cama al escuchar esa voz. Lo oigo muy cerca de mí, como si la persona estuviera al lado mío, pero ¿qué demonios pasa? Ya ni siquiera sé si estoy durmiendo o no.

— Joey — esta vez escucho la voz más pegada a mi oído.

Me remuevo un poco más.

— Maldita sea, Joey — ahora es un grito que me hace despertar sobresaltada.

Cuando literalmente saltó de mi cama, choco con una cabeza fuertemente; el dolor se instala en la parte frontal de la cabeza. Acaricio mi frente con una mueca de dolor.

Demonios, eso me reajusta las neuronas.

Abro mis ojos, encontrándome con unos ojos azules, mirándome fijamente. La persona que se encuentra frente a mí hace lo mismo que yo, con una mueca de dolor.

— Jackson — susurro —. Miro a la hora en mi reloj de mesa, son las 12:20 AM. — ¿Qué haces aquí? Es medianoche.

— Sabes, pensé que Jackelyn tenía un sueño pesado, pero lo tuyo es de otro mundo — me río un poco.

Observo a Rose plácidamente dormida en su cama con su manta de color amarillo arropada hasta los hombros; se ve tan pacíficamente dormida y es fácil de notar por su respiración tan suave y tranquila, y qué extraño, ya que Rose tiene el sueño extraliviano y con que pase una mosca, ella se levanta.

— Pensé que volvería el lunes.

A Jackson ya le quitaron el yeso, así que ya era hora de volver a la escuela. Para nuestra mala suerte se acabaron las tutorías, con besos y caricias privadas; quizás debería quebrarle otra pierna.

— Pues quise venir a darte esto.

Él saca una cajita negra, me incorpora en la cama, quedando sentada con la sábana en las piernas. Lo miro de arriba hacia abajo y él tiene una ropa casual puesta; parece que en serio viene de su casa y no amaneció aquí.

Abre la caja, dejando ver un collar de oro muy lindo con un dije algo extraño. Tiene una J y la mitad de una A.

Lo tomo entre mis manos — es precioso —, susurro —aunque no entiendo qué significa.

Él saca uno de su bolsillo idéntico al que yo tengo, solo que tiene una cadena más gruesa, es decir, una cadena más varonil. Cuando se acerca a la mía, se pegan; al parecer, tienen un imán en el medio.

Ahora que se junta, puedo observar que lo que forma es un J.A.J.

— ¿Qué significa?

— Jack and Joey

Sonrìo nunca se me había ocurrido eso.

— Jackson, esto es...

— Sé que es raro — se encoge de hombros —. Mi hermana siempre decía que cuando fuéramos pareja ese sería nuestro nombre, ya que no se puede ligar — deja salir una sonrisa que me deja sin habla —. Yo la daba por loca, pero por algo Jackelyn es la inteligente de la familia; heme aquí como un idiota detrás de ti.

Me sonrojé un poco. ¡Sí, quién lo diría cuando a este imbécil no lo podía ver ni en pintura!

— Y no crees que es muy pronto para ya tener un collar así — susurro, a lo que él también se ríe —. Tú y yo no somos novios.

Creo que es muy cursi.

— Pues sí, ese es el problema — se baja de mi cama arrodillándose frente a mí — Josephine Bennett, ¿le gustaría tener el honor de ser mi novia?

Mi corazón se acelera mientras mis mejillas arden. Pero qué imbécil, ¿cómo mi honor? Honor sería para él.

— Claro, Jackson Lombard — acepto muy sonriente—, le daré el honor de poder ser mi novio.

Él me sonríe con esos lindos hoyuelos que me gustan tanto.

— Claro que será un honor precioso — se levanta y pega sus labios de los brazos, absorbiéndome hasta el alma, demasiado.

— Detente, que Rose está a nuestro lado — le digo cuando veo que comienza a subir la intensidad.

— No creo que se dé cuenta —murmura en mis labios.

— Sí, sí lo hará.

Deja salir un resoplido que me causa gracia para darme un corto beso y volver atrás.

Jackson mira el reloj. —Creo que tengo que irme, así que celebraremos mañana. —Me da un beso en la mejilla para pararse con dirección a la puerta, pero antes de salir de la habitación.

— Por cierto, Joey — lo observo que se encuentra con medio cuerpo hacia dentro de la habitación —. Feliz cumpleaños.

Sonrió un poco sonrojada. —¿Quién te dijo que cumplo años hoy?

— Tengo mis contactos — me guiña un ojo.

Miró, él lo dijo por unos segundos y sonrió un poco sonrojada. ¿Quién diría que el Jackson tierno sería tan cursi? Me preguntó: "¿Alguna vez habrá hecho algo así por Danielle?" Aunque eso no importa, lo que me importa es que ahora yo soy su novia.

¿Quién lo diría? Ahora soy la novia del tipo que el primer día de clase quería tirarlo de la tercera planta?

......................

— Feliz cumpleaños — un grito al unísono me hace despertar. —Feliz cumpleaños a ti — escucho la voz de Rose. — Feliz cumpleaños, Joey — cantan.

Ahora se escuchan las dos voces. Abro los ojos lentamente, miro a la pelirroja y a la castaña que se paran frente a mí, molestosamente felices. Observo la hora: son las 7:00 AM, es muy temprano. ¿Por qué demonios están tan felices?

— ¿Qué quieren? — murmuro molesta —. Es muy temprano y es sábado.

— Hoy es tu cumpleaños — grita Jackelyne saltando sobre mi cama.

— Hoy cumples 18 años.

No sé por qué están muy emocionadas, no le veo tanta emoción a cumplir años si cada vez me voy poniendo más vieja. No soy mala persona, solo que está muy temprano; si me hubiera cantado feliz cumpleaños a las once de la mañana, estaría muy feliz y contenta.

Tomo la sábana para ponerla sobre mi cabeza y seguir durmiendo.

— Iremos de compras — grita Jackelyn mientras quita la sábana sobre mí.

Abro los ojos de golpe; esa frase me agrada bastante.

— ¿Por qué iremos de compras? —preguntó.

— Iremos a una fiesta esta noche; logré que Jackson aceptara llevarnos.

Arrugó las cejas. —¿Tenemos permiso para irnos de fiesta?




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