Joey and Jack

Capìtulo 37 - Ultimo dìa de clases

Josephine

Último día de clase.

No puedo creer que este día ha llegado, que estoy en mi último día de clase. Tanto que exclamé por este día y ahora que ha llegado estoy hasta algo nostálgica y no quiero que acabe. Qué rápido sé que pasa el tiempo; no puedo creer que también terminé la escuela.

Hoy fue el día final de este internado. Dentro de dos semanas nos graduamos; no puedo creer que al final lo hice, me voy a graduar. La mayoría de mi familia pensó que no lo haría; otros pensaron que lo haría cinco años después cuando no viera otra salida; sin embargo, lo he hecho, voy a tener mi certificado de secundaria a la edad correcta.

No los juzgo porque yo misma dudé muchas veces de que iba a graduarme, o mejor dicho, yo mismo pensé que estaría en la cárcel; sufrí muchas veces de ese susto de que no la acabaría nunca, y ahora estoy aquí en el discurso final del director.

—Lo siento, chicos —dice el director secándose lágrimas. Debió estudiar actuación en vez de ser director —quizás crean que soy dramático, pero a muchos de ustedes yo los vi crecer en este lugar— y entre eso están los dueños de la escuela —y estoy orgulloso de ustedes y espero que les vaya tan bien en la vida.

Ahora me siento mal por decirle que es dramático, aunque lo es. Solo que tiene motivos para hacer su drama.

—Sé que es difícil, pero lo lograron, acaban de cumplir una etapa muy importante de la vida, pero aunque no lo crean, fue la etapa más linda que van a tener —sigue—. Siempre les voy a desear lo mejor y espero verlos dentro de dos semanas en su graduación. Felicidades.

Y los aplausos y virote comienzan a sonar.

Aclamamos tanto terminar la escuela, pero cuando lo hacemos, sentimos algo en el pecho que nos dice que vamos a extrañar esto. Hasta yo, que nunca fui fanática de estas cosas.

—Nos vemos, alumnos.

Nos levantamos en manada para salir del estadio. Hoy terminamos de recoger nuestras habitaciones, porque ya nos toca irnos de aquí. Todos nos iremos a nuestra respectiva casa para tomar estas dos semanas de vacaciones y luego volveremos a la graduación.

Pues yo no vivo aquí, pero mis padres vienen y se quedarán dos semanas conmigo en una casa que alquilaron, y lo mejor es que, como Rose no puede viajar para volver, en dos semanas se quedará conmigo y mis padres. Será emocionante elegir el vestido de graduación juntas.

Al principio me sentí mal por ella porque no se podría ir con sus padres, pero me dijo que sus padres no le pagaron el vuelo de ida y vuelta para poder venir ellos y sus hermanitos, más bien todos a la graduación, así que ella está tranquila y feliz.

Y yo feliz por ella.

—No puedo creer que el tiempo pasó tan rápido —dice Jackelyn uniéndose a mí y a Rose—. Recuerdo todavía cuando conocí a Joey, y me contaba que Jackson era un idiota.

Me río.

—Y hoy estás totalmente enamorado de él —murmura Ròse.

Pues no lo puedo negar tampoco; aunque no esté con él, no quita lo que siento por él y creo que nunca lo olvidaré.

—Así es la vida —me río.

Caminamos todas las chicas hacia el pabellón donde nos quedamos todas; está lleno de cajas y de maletas; sí, algunas chicas están listas para irse ya. A diferencia de mí y mi amiga, ya que mi padre me dijo que iban a llegar en eso de tres horas. Todavía tenemos tiempo para hacer lo que quiera que tengamos que hacer.

Y bueno, Jackelyn dijo que se quedaría hasta que nos vayamos; total, ella vive aquí al lado, no es mucha la diferencia.

—Joey, puedo hablar contigo unos minutos.

Ella le da una rápida a la pelirroja, que entiende que quizás Jackelyn quiere hablar conmigo a solas. Ella nos da una leve mirada.

—Voy a terminar de arreglar las maletas.

Sigues de camino a la habitación dejándonos a ambas solas; miro cómo se pierde entre las personas. Tomo mi cabello, poniéndolo detrás de la oreja y dando la cara a ella, sus ojos azules mirándome fijamente, similares a los de sus hermanos.

—Dime —le digo—. ¿Pasa algo malo?

Niega —. Realmente solo quería hablar contigo sobre lo que hiciste por mí, lo que hiciste por mí y por mi hermano.

Al principio no me doy cuenta de lo que está pasando, hasta que recuerdo lo que hice.

—¿Cómo se enteraron? —pregunto.

—Nuestro padre no los dijo —suelta.

Realmente no tenía idea de que Juan Lombard se lo iba a decir a su hijo, o al menos no tan rápido, o eso significa que quizás está considerando lo que le dije.

—Realmente no pensé que existieran las buenas personas —dijo—. Sin embargo, tú... me has sorprendido; no puedo creer que tú fueras capaz de sacrificar tanto por personas que acaban de conocer.

—Quizás los acabo de conocer, pero son muy importantes para mí ambos —le tomo las manos— y sabes que yo te quiero mucho y bueno... Estoy enamorada de tu hermano, y yo haría lo que sea porque sea feliz —hago una pequeña mueca—, aunque no sea conmigo.

Apriete mi mano y me regala una enorme sonrisa.

—Sabía que no me equivocaba contigo cuando te conocí —me sonríe—. Estoy feliz de que llegaras a la vida de mi hermano, de que alguien se preocupara por él y lo quisiera tal y como es y no por lo que aparenta.

Sí, porque del Jackson que me enamoré fue del sensible, del que adora a sus amigos, el que daría la vida por su hermana, el sensible con las mujeres y el apasionado por su deporte. No por el desagradable que quería fingir ser el matón de la escuela, para protegerse un poco.

—Yo también soy feliz de que haya llegado a mi vida —suspiro con una sonrisa melancólica—, de que todos lo hayan hecho.

Y caigo en cuenta de algo, que si Jackelyn vino a hablar conmigo, es muy probable que él venga en cualquier momento.

—Nos vemos cuando vayamos a comprar el vestido. —Sí la invité a que fuera con nosotras; sé que será muy divertido. —Iré a terminar de recoger lo que tengo aquí. El chofer de papá llegará en algún momento.

—Nos vemos. —Le doy una última sonrisa para verla seguir su camino.




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