Al salir la sensación de que siempre estuvo conectado con todo y en ese todo
Fue cuando acudi a la señal, un aullido intenso que se filtraba en el viento, me dirigió directamente a un sitio, los Medanos, donde apenas llegaba el agua y ahí donde litiga la arena y el mar, la siluetas formaban un círculo.
Observo sin interrumpir, casi sin querer hacerlo.
Una luz desciende del cielo, ilumina las Ánimas, estaban a la espera de órdenes y la orden llegó, raudamente partieron hacia los cuatro puntos cardinales con una misión.
La duda me invadió,
—porque me evadieron?
— por qué actuaron como si yo no estaría en ese sitio?
La respuesta llegaría a los pocos segundos cuando volvieron, se formaron frente a mí.
Una no solo se destacaba su dimensión sino también por la intensidad de luz .
Su voz dulce pero a su vez con ímpetu es getil y dice :
— Tu, justicia divina debes decidir por ellas.
—Me hablas a mí?
—Sí!.
A ti.
Fuiste nombrado justicia divina, por lo tanto debes decidir por estas almas .
— Yo justicia divina?.
Puedo hacer justicia divina, pero no tengo la facultad de juzgar, si alguien debe juzgar es el ser superior.
No, no es así.
Tú eres justicia.
Justicia para ser impartida y debes sentenciar: si van al purgatorio o se elevan al cielo.
Me niego rotundamente a juzgar.
Todo fue programado, purificado por el mar, alineado por el agua.
La sal, que neutralizó mi energia, ordenando mente, alma y cuerpo en la misma pieza para hacer su trabajo.
Esquivar responsabilidad?
No.
El sentido común prevalece,
Si hay alguien que juzga, es el ser superior.
Sabes quienes somos y hacer lo que debemos nos marca como personas.
Humildes, responsables y de límites inquebrantables.
Mi nombre justicia de Dios.
Mi objetivo, ser lo que debo Ser.
O no Ser nada.