¿Cómo se supone que uno ama en una generación donde el ghosteo es normal, los red flags son tendencia y la infidelidad parece un deporte?
—suspiro y apoyo la frente en la ventana junto a mi pupitre—
A veces quisiera vivir en mis libros de fantasía. Allí, el caballero busca a su dama, le lleva flores, le escribe cartas solo para ganarse su corazón. Le es fiel y hace mil cosas para demostrar que la valora de verdad.
Y la dama, agradecida, termina enamorándose de él. Simple. Hermoso. Dramático, pero bonito.
O... que fuera tan fácil casarse como en tiempos antiguos, cuando solo ibas a la casa de los padres de tu pareja y la cambiabas por una vaca.
Ah... quiero ser una zanahoria.
—Ray, Ray... ¡¡¡RAY!!!
Reacciono de golpe cuando escucho a mi compañera gritar mi nombre.
—Perdón... estaba pensando en tonterías. —suspiro y miro a Sayra—. ¿Qué pasa?
—Que ya tocaron el timbre para el break, pues. ¡Vamos a la comidita! —dice mientras me jala del brazo camino a la salida.
Asiento, dejándome llevar hacia el comedor.
—¿Para qué vamos si igual regalaremos la comida? —pregunto sin mucho ánimo.
Sayra me mira como si hubiera dicho algo ofensivo.
—¡Hoy dan queque!
Nos quedamos mirándonos un segundo... y luego las dos salimos corriendo como si nuestra vida dependiera de eso.
Y así es mi vida.
Soy Rayzel Bradley. Un estudiante "normal" va al colegio y vive en su casa. Pero, a diferencia de la mayoría, yo vivo en mi colegio y voy a mi casa... de vez en cuando.
Antes de que piensen que soy una loquita que se esconde en la escuela porque le encanta, no. Vivo aquí porque es un internado. El internado.
Cada año el gobierno hace una prueba nacional y solo los mejores estudiantes de secundaria de cada estado pueden entrar a este lugar. Una cárcel—perdón—una prestigiosa institución llamada Luceé d'Excellence.
Y sí, soy una de esas "afortunadas" ingresantes.
Estoy aquí prácticamente a la fuerza.
Mi único objetivo es llegar a tercero, ganar el Prix d'Excellence y largarme.
—Rayzel, ¡tu queque! —Sayra me golpea suavemente para que reaccione y lo tome.
Bueno... al menos a veces dan queque. No todo está perdido... solamente mi vida... en esta prisión.
Después de que terminara el break —y de que Sayra y yo armáramos tremendo alboroto por un simple queque— regresamos tranquilamente al salón. El maestro llegó, abrió su cuaderno y empezó la clase como si nada hubiera pasado.
Obvio, eso no impidió que Sayra y Xiomara comenzaran a chismosear como si fuera su deporte olímpico.
—¿Te enteraste? —murmura Xiomara, muy emocionada, tratando de disimular—. Van a venir un chico nuevo. Y estará en nuestra clase.
—Sí, viene ahora porque por algún motivo no pudo ingresar al mismo tiempo que nosotros —responde Sayra, bajito, suspirando con una mezcla rara entre preocupación e irritación—. Se dice que fue por motivos legales. Imagínate, quizás fueron a prisión, y ahora vamos que tener que graduarnos con ellos, y compartir aula con ellos.
Al escuchar su conversación, no pude evitar meterme.
—¿Y quién va a se el desafortunado que va venir? —pregunto, inclinándome un poco hacia ellas.
—Ni idea, Ray —susurra Sayra—. No sé mucho, pero se dice que podrían ser criminales, o algo peor... podrían ser vagos...
Antes de que pudiera decir algo, Yasuri se metió de golpe en la conversación, como siempre.
—Yo lo conozco—dice con una sonrisa que ya me da mala espina—. Era de mi anterior colegio. No ingresó al mismo tiempo que nosotros por motivos que desconozco. Pero parece que igual logró entrar.
Luego me mira con esos ojos de "te voy a arruinar la vida, pero con cariño".
—¿Qué te parece si te lo presento? —dice con una sonrisa traviesa—. Tal vez podrían ser algo...
Me quedo viéndola, sin saber si reír, asustarme o suicidarme.
Y justo cuando iba a responder—
—¿De qué tanto conversan, señoritas? —pregunta el maestro.
Nos fulmina con la mirada.
Y procede a darnos la humillada del año.
Perfecto.
El chico nuevo, chismes, y ahora vergüenza pública.
Mi vida en Luceé d'Excellence es un circo... pero sin que me paguen por participar en esta humillación.
#4833 en Novela romántica
#1431 en Chick lit
#1678 en Otros
#334 en Relatos cortos
Editado: 18.01.2026