Juntas de lunes, besos de viernes

Capítulo 29: La primera prueba en el extranjero

La primera semana en el nuevo país comenzó con mucho trabajo.

Valeria y Nicolás apenas habían terminado de acomodarse cuando recibieron su primera gran responsabilidad: presentar una nueva campaña para un cliente internacional.

Era el proyecto más importante desde que habían llegado.

—Parece que no nos darán tiempo para acostumbrarnos —comentó Nicolás mientras revisaba los documentos.

Valeria sonrió.

—Eso significa que confían en nosotros.

—O que quieren comprobar si realmente somos tan buenos como dicen.

Ella lo miró divertida.

—Siempre encuentras una forma de verlo como un reto.

—Y tú siempre encuentras una forma de convertirlo en un plan perfecto.

Durante los siguientes días, ambos trabajaron junto al nuevo equipo.

Al principio hubo algunas dificultades.

Las formas de trabajar eran diferentes y cada persona tenía una manera distinta de aportar ideas.

Daniel prefería organizar todo con mucha anticipación.

Paula cambiaba los diseños constantemente buscando algo más creativo.

Héctor proponía estrategias inesperadas que sorprendían a todos.

Valeria intentaba encontrar un equilibrio.

—No necesitamos que todos trabajemos igual —dijo durante una reunión—. Necesitamos aprovechar lo mejor de cada persona.

Sus palabras ayudaron al equipo a entenderse mejor.

Sin embargo, no todo fue sencillo.

Dos días antes de la presentación, descubrieron que una parte importante de la propuesta tenía un error.

El tiempo para corregirlo era muy limitado.

—Tenemos que rehacer esta sección —dijo Valeria preocupada.

Nicolás revisó los archivos.

—Podemos hacerlo.

—Son muchas horas de trabajo.

Él sonrió.

—¿Recuerdas la primera campaña que hicimos juntos?

Valeria asintió.

—Pensé que sería imposible.

—Y la terminamos.

Ella sonrió.

—Tienes razón.

Esa noche, todo el equipo se quedó trabajando.

Por primera vez, todos colaboraron sin diferencias.

Paula corrigió los diseños.

Héctor ajustó la estrategia digital.

Daniel organizó los tiempos.

Y Valeria junto con Nicolás coordinaron cada detalle.

Cuando finalmente terminaron, todos aplaudieron.

—Creo que ya somos un verdadero equipo —dijo Daniel.

Valeria miró a sus compañeros y sonrió.

—Sí. Lo somos.

El día de la presentación llegó.

Frente al cliente, Valeria comenzó a explicar la estrategia mientras Nicolás mostraba la parte creativa.

El nuevo equipo los apoyó desde atrás.

La presentación fue un éxito.

Al terminar, el cliente felicitó a todos.

—Esta campaña tiene algo especial. Se nota que hay unión detrás de la idea.

Esa noche, al regresar al departamento, Valeria y Nicolás celebraron con una cena sencilla.

—Primera prueba superada —dijo Nicolás.

Valeria levantó su copa.

—Por muchas más.

Los dos sonrieron.

Pero mientras disfrutaban del momento, recibieron un correo inesperado de la empresa.

Un nuevo proyecto estaba por llegar.

Y esta vez sería mucho más grande de lo que imaginaban.




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