En la primera página escribió:
"Nuestra boda."
Nicolás se sentó frente a ella con una taza de café.
—¿Empezamos?
—Empezamos.
Valeria tomó un bolígrafo.
—Primero nuestras familias.
—De acuerdo.
Comenzaron a escribir nombres.
Después siguieron con los amigos más cercanos y algunos compañeros de Nova Ideas.
La lista crecía rápidamente.
—Tenemos demasiadas personas —dijo Nicolás.
Valeria miró las páginas.
—Y todavía no terminamos.
Los dos se rieron.
Cuando llegaron a la parte de los compañeros de trabajo, Valeria escribió inmediatamente:
Camila.
Nicolás agregó:
Sofía, Daniel y Paula.
—Ellos tienen que estar —dijo él.
—Por supuesto.
Valeria pensó unos segundos.
—¿Y Bruno?
Nicolás levantó la mirada.
Durante unos segundos ninguno respondió.
Finalmente, Nicolás sonrió.
—Creo que sí.
Valeria asintió.
—Yo también.
Bruno había cometido errores en el pasado, pero también había sabido reconocerlos.
—Además —añadió Nicolás—, sería bonito cerrar esa etapa de nuestra historia con todos juntos.
Valeria sonrió.
—Entonces Bruno también estará.
Por la tarde, enviaron las primeras invitaciones.
Camila respondió casi inmediatamente.
Camila: "¡NO PUEDO CREER QUE VOY A VERLOS CASARSE!"
Valeria comenzó a reír.
Después llegó otro mensaje.
Sofía: "Será un honor acompañarlos."
Y luego uno de Paula.
Paula: "Ya estoy pensando qué voy a ponerme."
Nicolás miró el teléfono.
—Creo que todos están más emocionados que nosotros.
—Un poco.
Esa noche, Valeria y Nicolás terminaron sentados en el balcón.
La lista de invitados descansaba sobre la mesa.
—¿Te arrepientes de algo? —preguntó Nicolás.
Valeria negó con la cabeza.
—No.
—¿Ni de aquella primera junta?
Ella sonrió.
—Especialmente de esa no.
Nicolás tomó su mano.
—Entonces valió la pena llegar tarde.
Valeria soltó una carcajada.
—No vuelvas a usar eso como excusa.
—Prometo que será la última vez.
Los dos rieron.
Después miraron la lista de invitados.
Cada nombre representaba una parte de sus vidas.
Familia.
Amigos.
Personas que habían conocido durante su aventura profesional.
Todos estarían presentes para celebrar el día en que comenzarían una nueva etapa juntos.
Pero todavía faltaba elegir algo muy importante.
El lugar ya estaba decidido.
Los invitados también.
Ahora tenían que encontrar los detalles que convertirían aquella boda en algo completamente suyo.