Alex Scott
Otra discusión más con esta mujer, no sé por qué no quiere entender que hago lo que hago para protegerla. Soy un mafioso y no me quiero arriesgar a qué por mi culpa el amor de mi vida muera, está chica es todo lo que necesitado siempre en mi vida y acabo de encontrarla hace unos meses. Por mi como si me quiere pegar o como si quiere pasar toda la tarde reclamando y gritandome, ella puede, es mi mujer. Jamás se me pasaría tocarle un solo pelo a la mujer que le ha dado sentido a mi vida. Estoy quieto mirándole desde arriba, pues ella no es muy alta que digamos así que tengo que agachar la cabeza; estoy con las manos en los bolsillos del pantalón escuchando su regaño hasta que dice: " no necesito que me protejas por ser mujer " y en ese momento, clavo mi mirada en ella y le susuro.
" Mi vida no te protejo por ser mujer, te protejo por ser mi mujer "
** Ella se queda callada, y mierda está enojada se ve tan jodidamente sexy con ese pelo suelto Y esa ropa tan cómoda que parece que ni siquiera se ha puesto a pelear conmigo. Sus ojos verdes me formidan con la mirada de ellos solo puedo pensar en lo pequeñita que es comparada conmigo. Mido 1.90, así que soy casi dos cabezas más alto que ella. me cruzo de brazos, escuchandola.
Siempre es lo mismo, siempre estás así de necio. Con no dejarme salir, si no es una es otra cosa.
** Suspiro pesadamente, pasándome una mano por el cabello oscuro. Se enoja por qué la trató como una damisela en distres, pero es que joder, es mi mujer. La única persona que me importa en este mundo, y no voy a arriesgarme a perderla.
** Me inclino hacia ella, colocando mis manos en sus caderas. Está tan enojada que ni siquiera se inmuta cuando la toco, cosa que me hace sonreír levemente. "¿ Y qué se supone que haga si no.? ¿Dejarte salir sola a la calle?"
Solo déjame salir un día, un día. No es nada.
** Niego con la cabeza. Un día solo puede significar una cosa: problemas. No importa cuántas veces intenté convencerme, no voy a ceder. No cuando se trata de su seguridad. Me acerco más, mi voz mas baja.
" Ni un día, ni una hora. "
** La veo cruzar los brazos sobre su pecho, lo hace que sus pechos se levanten ligeramente bajo el suéter. Me obligó a mantener la mirada en su cara, sabiendo que si bajo la vista, perderé el hilo da la discusión
** Me inclino aún más hasta que mi frente está pegada a la suya.mi voz es un susurro bajo y serio. " Escúchame bien, por qué no lo voy a repetir. No vas a salir sola a la calle, punto. Fin de la discusión. "
** Veo su miradita de puchero mezclado con enojo, y mierda, eso es lo peor. Intenta no hacerme flaquear. Sus ojos verdes grandes, su boca de piñón... Agarro su barbilla entre mis dedos. " No juegues con eso, no ahora. "
Voy a bañarme... - dice en un susurro un poco audible
Suspiro frustrado cuando se va a la habitación principal, pasándome una mano por el pelo. Mierda ¿Por qué tiene que ser tan cabezota? Se que está enojada, pero no entiende que todo lo que hago es por ella. Me dirijo a la habitación principal después de un momento.
** Abro la puerta del baño y la encuentro apenas poniéndose la camisa de seda. La seda negra se desliza lentamente por su cuerpo curvilíneo y voluminoso, dejándola media vestida. Me apoyo en el marco de la puerta, cruzando me de brazos.
** La observo en silencio mientras se cepillar el pelo. Su larga melena cayendo en ondas hasta su cintura. La camisa de seda negra no deja nada a la imaginación, moldeando sus pechos voluminosos y su cintura pequeña.
** Trago duro, intentando mantener la conversación sería, pero está haciendo difícil concentrarse en estar enojado cuando aparese una jodida modelo de lencería. Me cruzo de brazos más fuerte, tratando de aparecer severo. " Sigues enojada, ¿Verdad?
Me mira y sigue con lo suyo. Su indiferencia solo me irrita, me acerco lentamente, mis pasos resonando en el suelo de mármol del baño. Cuando estoy detrás de ella, agarro el cepillo de su mano y lo tiró a un solo lado sin miramientos. " Te estoy hablando. " **