Ka'mah Yomori

Capitulo 3.— "ENCUENTRO INUSUAL"

k'amah, juma y wenbe observan los alrededores, sienten una atmósfera inquietante y una sensación a putrefacción acompañado de un silencio absoluto ni una sola señal de vida, lo único que se escuchaba era las pisadas de los jóvenes yomori. El ambiente empezó a ponerse tenso.

—otra vez ese olor insoportable, esta vez es más intenso —Exclamó Juma. mientras observa a wenbe tapándose la nariz con ambas manos y asqueada.

—eso decía hace un momento, algo no está bien —Recalcó wenbe, mirando todos los árboles a su alrededor. Al lado de ella Juma y k'amah con flecha en mano atento a cualquier movimiento sospechoso.

k'amah ya empezó a preocuparse él sabía que si se encontraría con algún nativo que viniera de fuera del Valle no sería de esta manera tan desagradable.

—¿Será algún animal? Seguro es un animal muerto —volvió a Mencionar juma. Ya más preocupado por la situación actual Y revisando los alrededores buscando el cadáver de algún animal.

—Ah....¿Lo dudo? —Cuestióno Wenbe con incertidumbre. mientras Observa como descienden las hojas lentamente alrededor de ella y sus amigos. —un animal de la selva no tiene ese olor, aunque este muerto. —Refutó ella.

De repente más hojas empezaron a caer desde la copa de los árboles. Parecía un día lluvioso pero de hojas. cuando descendieron de lo alto entre la lluvia de hojas dos individuos altos cayendo uno tras otro, aterrizando con firmeza y presicion. tenían la piel del cuerpo pintado de blanco y el rostro tapado con mascaras de madera. observando con ojos penetrantes de pies a cabeza a los jóvenes aprendices. se podia escuchar su respiración detrás de sus máscaras improvisadas.

Los que cayeron de los arboles tenían rodeado a los aprendices. "no tenían escapatoria, estaban acorralados". los desconocidos formaron un circulo humano con sus manos imposible de romper a unos tres pasos de los aprendices. "quedaron anonadados inmóviles de pies a cabeza. Fue un suceso sorpresivo, en un abrir y serrar de ojos no les dio tiempo ni de tragar saliva a los jóvenes yomoris".

Todas las dudas de ka’mah se disiparon por qué esto era prueba de que la tribu yomori no era la única tribu que dominaba esta selva, siendo los únicos habitantes de la inmensa selva amazónica. pensó en acercarse hacia uno de ellos para tratar de conciliar una conversación con aquellos nativos extraños, pero lo siguiente que vieron sus ojos lo dejaron perplejo".

Wenbe quedo estupefacta, su cuerpo se puso rígido como una tabla y sin movimiento alguno por el miedo a causa de los invasores, no dijo palabra alguna por semejante imagen que captaron sus ojos era la primera vez que había visto algo así. Juma también nunca había presenciado un suceso como este.

Uno de invasores se acerco a wenbe e inmediatamente le tapó la boca y la tomo del cuello apretando con fuerza y la tumbo hacia el suelo. La muchacha en completo Shock yacía inmovilizada sobre la tierra dura, con su cuerpo aplastado contra el suelo. Él estaba encima de ella, pesado y dominante, inmovilizándola por completo.
Con una mano, le tapaba la boca con fuerza, ahogando cualquier grito o súplica que intentara salir, mientras que con la otra, le sujetaba ambas muñecas juntas, aplastándolas contra el piso a la altura de su cabeza. No podía moverse, no podía hablar, estaba completamente sometida y a su merced, solamente brotaron lágrimas de los ojos del total pánico que sintió ella ese instante.

Juma tampoco pudo hacer mucho a causa del terror que sintió. El invasor enmascarado frente a él, lo levanto con una sola mano de la cabeza apretando con fuerza bruta. los ojos de Juma, empezaron a salírse de a poco de sus cuencas." Por más que juma gritaba y se movía para soltarse nada podía hacer para liberarse". desmayo del dolor y quedó sin movimiento alguno. su opresor arrojo su cuerpo hacia el suelo con toda su fuerza, colocando su pie en la espalda del joven yomori.

Wenbe al mirar entre lágrimas la escena de juma. hecho un grito al cielo ("¡AAAAHHHHHH!....") que las aves empezaron a revolotear de un lado para el otro del susto.

Ka’mah supo de inmediato que los extranjeros no venían en son de paz, eran hostiles. Estiro su arco rápidamente dirigiendo su flecha en dirección a la cabeza de los invasores para salvar a sus amigos sometidos. De repente otro desconocido enmascarado cayo frente a el mucho más alto y fornido, interrumpiendo la visión de tiro del joven aprendiz, lo tomo del cuello y lo elevó del suelo ya no pudo utilizar su arco y su flecha para socorrer a sus amigos, solo se quedó mirando al invasor que tenía una mirada macabra detrás de esa máscara de madera.

El invasor inclino la mirada hacia ka’mah mirando fijamente a sus ojos. —¿Quiénes son ustedes? ¡Dejen a mi amigos en paz! —Dijo el joven yomori, levantando la voz y mirando los ojos amarillentos del invasor.

k'amah sentía mucha rabia e impotencia. Pero por mas que gritaba, los invasores no respondían, una sola palabra o gesto. El invasor apretó del cuello a k'amah con una sola mano por los aires, apretando con toda su fuerza dejando sin respiración al joven aprendiz, sus ojos empezaban a colocarse blancos por la asfixia.

con las pocas fuerzas que le quedaba k'amah lanzó su arco hacia el suelo, dejando sólo la flecha en una mano y con todas sus fuerzas enterró la flecha en el pecho del invasor.

el invasor rápidamente soltó a su víctima dando unos pasos atrás intentando quitarse la flecha enterrada. k'amah en el suelo con el cuello adolorido y el aliento entrecortado. A lo lejos escuchó gritos de sus amigos atrapados y en peligro mortal. rápidamente se puso de rodillas y empezó a toser escupiendo sangre, mientras se agarraba el cuello.

K’amah dirigió su mirada hacia sus amigos y observo con impotencia como wenbe se ponía a llorar por más que luchaba no podía liberarse.

El invasor que tenía sometida a wenbe miraba atentamente los ojos de la muchacha. sus ojos amarillos y su sonrisa maquiavélica detrás de sus máscaras improvisadas de madera, eran tétricas. Ella trataba de evitarlo Pero no podía liberarse ni escapar, la joven yomori sentía asco y repugnancia. intentaba dar gritos Pero por mas que lo hacía no podía, lo único que le salían eran lágrimas de la impotencia y el dolor de no poder hacer nada.



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En el texto hay: nativos, tribus, selva amazónica

Editado: 16.05.2026

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