Kassandria. La Ciudad Perdida

Cap. 68 De principio a fin

 

Todos se pusieron de pie cuando el secretario anunció que los miembros del tribunal iban a hacer su entrada, y una vez que se ubicaron, Albright ordenó que fuese traído el primer acusado. Un ligero murmullo de expectación se alzó entre la concurrencia, pero, aunque Kaylo guardaba cierto parecido con su hermano menor, ni de lejos despertaba el interés que despertaba Raziel.

Después de la presentación de cargos, Mirka expuso el muy débil alegato de que, si bien Kaylo incurrió en actos de naturaleza criminal, lo hizo llevado en primer término de una exacerbada y mal entendida defensa de la pureza de la sangre, y en segundo, influenciado y coaccionado por las ideas de Jensy Radvansky. Joseph y Bill casi sintieron deseos de reír, pues aquel infeliz si algo no necesitaba era que nadie lo empujase a hacer lo que hizo, pues en su opinión, Kaylo era un criminal por convicción propia. Sin embargo, escucharon pacientemente la exposición de Mirka, y cuando les llegó su turno ni siquiera se esforzaron mucho, pues tenían montañas de pruebas que lo inculpaban, incluidas las declaraciones de varios aurores entre los que se contaban Rowena y Lorena, mismas que fueron blanco de la mirada de profundo odio de Kaylo mezclada con una de repugnante lascivia dirigida a Rowena, de manera que cuando ella estaba declarando, Jason dejó por un momento a su hija y se concentró en James y en Sirius mientras Iván se ocupaba diligentemente de Anthar y J.B., pues Tyler era mucho más ecuánime. Los últimos en declarar en el caso contra Kaylo fueron Ben y Altair, después de lo cual, tanto la defensa como la parte acusadora en la persona de Bill, expusieron sus alegatos finales y la posterior deliberación del jurado fue relativamente breve, y en cuanto concluyó, hicieron que Kaylo se pusiese de pie para escuchar la previsible decisión que lo sentenciaba a cadena perpetua. Una vez que los aurores volvieron a colocarle las cadenas y lo desalojaron de la sala, en la misma se sintió la tensión creada por la expectativa, ya que era el turno de Raziel.

En cuanto Raziel hizo su entrada, los miembros de la familia se tensaron aun más de lo que ya estaban, y en el caso de las féminas de la concurrencia y que se habían pasado los últimos días leyendo cualquier cantidad de cosas acerca de aquel sujeto, emitieron una exclamación ahogada cuando Raziel giró su verde mirada hacia las gradas y exhibió su “inocente” sonrisa.

Con su más de metro ochenta, trajeado con la misma impecabilidad que habría utilizado para dirigirse a una reunión social de alto nivel, su largo cabello castaño oscuro y recogido en una media cola que parecía, pero solo parecía, hecha en forma descuidada, sus penetrantes y peligrosos ojos verde intenso, y sus facciones angelicales, Raziel no aparentaba de ninguna manera los más de cuarenta años que ya tenía, y parecía cualquier cosa menos el peligrosísimo y violento criminal que en realidad era, así que los reunidos allí decidieron que aquel pobre individuo estaba siendo injustamente perseguido por el peso de los apellidos de sus acusadores, del mismo modo que decidieron que dicha persecución se debía a que Cassandrea Prewet tenía sin duda inmejorables motivos para haber perdido la cabeza por Raziel. Sin embargo, era posible que al menos en el caso de aquellos que tuviesen algo más que humo en sus cabezas, pronto cambiasen de opinión.

Raziel fue conducido hasta su lugar y le fueron retiradas las cadenas que sujetaban sus muñecas, mismas que él llevaba con la misma gracia que si se tratase de simples adornos.

Los gemelos Morgan casi habían torturado a sus abuelos para que se les permitiese llevar el caso a ellos, y aunque Bill había opuesto una recalcitrante resistencia, el par de angelitos sin duda habían heredado no solo la labia de Joseph, sino su tenacidad, unido todo lo anterior al infantil encanto de Roxane, de manera que terminaron por salirse con la suya. No obstante, y aunque Jason sabía que los chicos eran muy capaces, tuvo cierta aprensión, porque tenía muy presente que Raziel era un individuo poderoso y peligroso en grado de exageración, y podía con facilidad manipular las mentes ajenas.

Después de la presentación de cargos, Jonathan se puso de pie para hacer su exposición introductoria, y siendo que esta era el macabro recuento de las actividades de Raziel, y que habían comenzado desde que era poco más que un bebé, no habría requerido de una especial habilidad de palabra, pero igual Jonathan se aplicó al máximo atrayéndose la horrorizada atención del público mientras que Raziel no había perdido su arrogante sonrisa durante la intervención del gemelo. Hubo un instante en el que sus miradas se cruzaron, pero las intenciones de Raziel quedaron sorpresivamente suspendidas cuando una inesperada voz invadió su cabeza.

  • Ni lo intentes, bastardo desgraciado  --  escuchó

Como la voz era la misma del que hablaba y no había dejado de hacerlo, a Raziel le tomó solo un par de segundos concluir que el dueño de la voz era el gemelo del que exponía, así que giró levemente la mirada, pero Jordan miraba en otra dirección.

Cuando le llegó el turno a Mirka, si bien expuso más o menos lo mismo que en el caso de Kaylo, lo que encendió una señal de alarma en Joseph y en Bill, porque según lo que sabían de aquella mujer, era muchas cosas, pero no estúpida, así que debía tener algo mejor que eso como en efecto era.

  • … de manera señores que no vamos a negar su participación en los hechos expuestos por la acusación, pero hay un asunto que ellos… olvidaron mencionar  --  puntualizó  --  Y es que difícilmente pueda acusarse al señor Jelinek del secuestro de Cassandrea Prewet que en realidad es Cassandrea Jelinek, porque es su esposa.




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