Novelas Por Capitulos
Cuarta Parte
Segunda Edición
Parte Q.Cap 71 72 ,73,74,75,76
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Cuarta Temporada.
Parte 71 y 72
Tiempo Actual....
Melissa en la inmensa mansión veía la solitaria playa y la nitidez del sol..Sabía que la podían dormir nuevamente.Tenia sed, tenia hambre.No queria tomar nada...A lo mejor era con el aire que la hipnotizaba?..Tenía que ser de esa manera que ser..algo que inhalara..necesitaba una mascarilla.. sintió algo como un vértigo, como una ola de calor en sus perfectas y preciosas piernas.
-- !Es un maldito!.. es el aire-- dijo cayendo mareada en la cama.
Luego de unos instantes El atractivo hombre entró.Desnudo.Erecto en toda su extensión.
-- Me dio algo.. Esto no... Es.. Mi.. Voluntad..-- dijo ella, bizca viendo aquella inmensidad que la apuntaba.
El hombre en silencio se acercó, besó sus piernas, y ella, luchando por controlarse, dio un agónico quejido.. Sabía que estaba bajo efecto de un brebaje psicotrópico,era la misma depravada e incontrolable ansiedad sexual que la atacó estando la última vez con Rai Chai..
Luego, subiendo por sus muslos, sin dejar de besarlos, el fue directo a su centro, y con su lengua trabajó diestramente en su clítoris, haciendo que Melissa diera un alarido de placer. Enloquecida bajo los efectos de la sustancia o de unos extraños instintos que le impedía defenderse, vio el inmenso miembro del hombre , y tocándolo eróticamente, mientras lo veía, atragantándose, comenzó a hacerle desesperada sexo oral..
Luego, sin poderse contener, temblando, se colocó receptiva y él la penetró totalmente, haciendo que ella buscara desesperado aire, era inmenso, infinito, demasiado grueso. Ambos comenzaron a copular salvajemente , hasta que se corrieron simultáneamente; Quedando Melissa casi sin respirar.
-- !¡Maldito!..Yo no quiero esto..Yo estoy enamorada..Me das asco. Me obligastes...Es una violación, me ultrajantes-- gritaba ella, sintiéndose vulgar y despreciable, bajo los efectos del poderoso estimulante dado o de un llamado desde lo más íntimo de su ser.
Melissa lloraba tratando de escapar. Hasta que sintió un dolor inconmensurable, un placer que nunca había experimentado, que la obligó a dar un alarido gutural. El hombre la estaba penetrando analmente, de manera incontrolada y brutal, tuvieron sexo, hasta que ya sin ninguna fuerza, quedaron inertes en la cama, en silencio.
-2
Horas después, Melissa estaba parada bajo la potente ducha que masajeaba todo su cuerpo. Luchaba inútilmente contra las imágenes y sensaciones que traicioneramente volvían a su imaginación.
Destruida sentimentalmente, sabiendo que irremediablemente le darían otra dosis, lo que la convertía en una mujer insaciable sexualmente. Era la forma más humillante de una violación, era darle un neuropsicológico que le impedía controlarse?. Con la idea de matar al hombre y luego ella quitarse la vida; pues sabía que jamás volvería a estar con Rai Chai.
Salió y encontró a Lai Chong Wisang con una típica "guayabera" cubana, lentes rayban, y disfrutando un tabaco Montecristo; viendo como las palmeras eran mecidas suavemente por la brisa.
-- Usted es un depravado... Un sucio... me da, no sé cómo una pócima o quién sabe qué diablos. ¿Disfrutó viendo cómo me usaban?..Por su edad difícilmente pueda... por eso contrata a otro degenerado... ¿También se lo hace?. No lo dudo.. Me ha obligado a traicionar al hombre que amo...
-- Lo importante es que estás satisfecha.. Se te nota tu rostro .. Relajado... sereno.
-- No es así.. Me siento sucia. Soy Una basura..
-- En el amor no debe haber complejos.
--Sabe que no es amor, ni es con mi consentimiento.
-- ¿Lo crees?. No parecía.
-¡Maldito!.. Lo veía.. Lo hizo para su placer.. Me place que nunca me lo hará.
El hombre sin decir palabras se quitó la camisa , la falsa y arrugada piel que cubría su torso y la máscara de Lai Chong Wisang.
Quedó al descubierto el atractivo Inari Fo.
--Usted... Tú... Eres el hombre que me ultraja.
-- No te he dado ninguna droga, ni ningún sonido neurohipótico.. Solamente te has encontrado contigo misma.
-- Mentira.. Falso-- dijo con un grito de Horror Melissa, comenzando a correr por la solitaria playa.
Él corrió detrás de ella, la alcanzó... rodaron por la arena, ella lo golpeó, arañó y mordió... y ya sin ataduras, bajo la brisa y bajo el ardiente sol de la tarde, hicieron el amor, de manera más salvaje que las otras veces...