Kegare no yuusha

Entrenamiento

Desde que empecé a asistir a la academia me han sucedido demasiadas cosas... Intentos de asesinatos, secuestros... Me he salvado de la mayoría de ellos gracias a qué no suelo salir de la academia por precaución.

Mi entrenamiento empezó la primera semana de invierno, la nieve cubrió toda la ciudad y claro, La academia no fue la excepción, Mi rutina consistía en esta: Entrenaba con Lira en las mañanas, noches y los días Libres de la academia y el resto del tiempo me la pasaba estudiando, Trynita aprovechaba su poco tiempo libre para unírsenos y entrenar con nosotros, por otro lado Kleran me enseñaba a dibujar antes de dormir... Mis días fueron realmente ocupados, pero todo esfuerzo rinde sus frutos, y gracias al duro entrenamiento de Lira empecé a cuidar más mi cuerpo.

-¡Feliz cumpleaños Hyuran!

Dijeron todos al unísono mientras me rodeaban con una pequeña torta de uvas... Las lágrimas se me escapaban de los ojos mientras todos reían y me felicitaban... Hoy cumplí 10 años.

Al final hicimos una pequeña fiesta en la habitación de ambos... Claro sin que los profesores se enteraran.

Después de unos dias empecé a verme menos con Kleran y Trynita, pues los exámenes estaban a la vuelta de la esquina, yo por mi lado Entrenaba y entrenaba sin parar con Lira, la cual se enorgullecía y me mimaba cada vez que podía...

-¡Tengamos un duelo, Hyuran! ¡No puedes negarte ahora!

Trynita me enfrenta sosteniendo su espada, la cual parecía emitir una presencia imponente. Esta chica se ha vuelto fuerte... Heh.

-¡Bien! Acepto tu duelo, Trynita Frizz.

Ella resopla mientras mueve su cabello delicadamente, típico de una señorita de alta clase.

-Llámame Tryni... Hyu.

Rápidamente se lanza en un corte vertical. Desenvaino mi espada corta y detengo su golpe con fuerza. Ella retrocede y, esta vez, patea mi abdomen. Recibo el ataque, pero agarro su blusa llevándomela conmigo. La sostengo de la cintura con todas mis fuerzas mientras ella intenta escapar de mi agarre.

-¡T-tú! ¡Cobarde! ¿C-crees que esto es un duelo honorable?

Sonrojada, Trynita forcejea y me patea lejos de ella. Se deshace de mí y, cuando intento levantarme una vez más, su espada estaba tocando mi frente.

-Es tu derrota...

Lira viene tras nosotros y nos acaricia la cabeza. Ya veo... Así que perdí, eh... Realmente me he debilitado...

-Señorito Hyuran, usted lo hizo espectacular... Pero la señorita Frizz es mucho más rápida, por favor no se deprima...

Me tiro sobre el césped mientras pongo mi mano en mi frente... Tapando levemente los rayos del sol...

-Hahaha... Hahaha realmente... Fue divertido... Me he dado cuenta de lo débil que soy... A este paso no duraré nada en la academia...

Empecé a reírme desenfrenadamente, saboreando el amargo sabor de la derrota. ¿Maldición, qué es esto?

Trynita me ofreció su mano. Su piel tersa reflejaba tenuemente los rayos del sol. Me miró con desdén, pero aun así me ayudó a levantarme.

-¡E-esa es una razón más para que entrenes, idiota! ¡Quiero volver a luchar contra el Hyuran de las pruebas de aptitud!

Trynita me miró con un sonrojo en sus mejillas y sus ojos color miel brillaban con determinación. Ella suspiró y, con un gesto rápido, tomó mi mano. ¿Qué le pasa a esta niña? ¿Qué está haciendo? Mi corazón se aceleró, era la primera vez que una chica sostenía mi mano. Ella apretó su palma contra la mía y una luz dorada comenzó a emanar de nuestras manos.

-N-no te hagas ideas raras. Solo acabo de refinar tu núcleo mágico... Aunque es un poco torpe, te ayudará.

Trynita... ¿Por qué se preocuparía tanto por alguien como yo? Siempre pensé que me odiaba, pero sigue haciendo cosas por mí. No sé qué pensar de ella. Estoy realmente confundido.

Al mediodía fuimos a la oficina de la directora. Desde que entré a la academia, no la había visto, y de alguna manera, el lugar me resultaba nostálgico.

-¡¿Qué tal, Hyuran?! ¡Cómo has crecido!

Intentó abrazarme, pero la esquivé sutilmente, lo que provocó que cayera de cabeza en el bote de basura.

-Ja, ja, ja, tan cariñoso como siempre... -dijo mientras se incorporaba con una sonrisa-. Y díganme, ¿cuál es el motivo de su visita? ¡Soy toda oídos!

-Directora Willow, solicito que le conceda dos años de estudio a mi señorito. Como usted se habrá dado cuenta, múltiples individuos han intentado ultrajar su vida, pero él aún es inexperto y quisiera entrenarlo...

Lira dio un paso adelante mientras hacía una reverencia. Su mirada jamás titubeó un segundo.

-¿Dos años...? Vaya, es bastante tiempo, ¿saben? En ese tiempo, Hyuran podría aprender muchas cosas útiles aparte de pelear... Pero es verdad lo que has dicho, ya ha habido múltiples intentos de asesinato... No podemos dejar que la situación siga así... ¡Ay! Esto realmente me pone a pensar...

Willow se puso de pie y caminó hasta donde yo estaba. Se agachó y me miró fijamente a los ojos... Sus ojos parecían querer revolver mi alma... Alejé mi mirada, pero ella sostuvo mi mentón, impidiendo que me apartara.

-Ya veo... Este niño... Está maldito.

Willow lo dijo casualmente mientras se ponía de pie y escribía unas notas. Lira, a mi lado, parecía estar atónita y temblando... ¿Qué está pasando?

-¿Q-qué acaba de decir? ¿Señorita Willow?

Lira gritó confundida, golpeando ligeramente el escritorio.

-Al parecer, alguien con mucho rencor ha puesto un precio por su cabeza... ¿Cómo no me di cuenta antes? Maldición, la edad me está pasando factura.

En mi cabeza se agolpaban mil pensamientos. ¿Yo, maldito? ¿Por qué? ¿Por quién? Aquello explicaría lo sucedido al salir de Vesperia, pero... No, no puedo pensar con claridad.

-Relájate, niño, tampoco es que vayas a morir sí o sí.

Mi respiración era agitada, me costaba respirar y mi cabeza retumbaba como si quisiera explotar. ¿Qué está pasando? ¿Por qué alguien intentaría matarme? ¿Qué hice?



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En el texto hay: fantasia, romance, drama

Editado: 08.09.2026

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