Kill.Exe

Lo que solo tú puedes ver

El resto del día pasó en cámara lenta.

Nadie mencionó la caída en voz alta.

Pero todos miraban sus teléfonos.

Demasiado.

Lena se encerró en el baño del segundo piso durante el almuerzo. Necesitaba silencio. Necesitaba comprobar algo.

Abrió la aplicación.

Pantalla negra.

Kill.exe

Usuarios eliminados: 3
Activos: 6

Su contador:

00:54:12

La cámara se activó automáticamente.

Mostró el baño vacío.

Cubículos cerrados.
Espejos manchados.
Luces blancas zumbando.

Y detrás de la última puerta…

Una distorsión.

Lena contuvo la respiración.

Miró directamente hacia el cubículo real.

La puerta estaba cerrada.

Inmóvil.

Volvió a mirar la pantalla.

La distorsión se movía.

Como si algo estuviera respirando detrás de esa puerta.

Lena se acercó lentamente.

En la pantalla, la figura parecía esperar.

Su mano tembló al tocar la cerradura.

Abrió la puerta de golpe.

Vacío.

Nadie.

El baño estaba completamente solo.

Pero en la pantalla…

La figura estaba ahora detrás de ella.

Tan cerca que casi ocupaba todo el encuadre.

Lena giró.

Nada.

El espejo reflejaba solo su cuerpo tenso.

Miró de nuevo el teléfono.

La figura inclinó la cabeza.

Y entonces apareció un mensaje nuevo:

Regla 1:
Solo existe cuando lo ves.

Lena dejó de respirar.

Bajó lentamente el teléfono.

Miró el baño sin la cámara.

Nada.

Subió el teléfono.

La figura seguía allí.

Un paso más cerca.

Su contador bajó un segundo.

00:53:02

El mensaje cambió.

Regla 2:
Lo que temes, toma forma.

La imagen en la pantalla comenzó a distorsionarse.

La silueta cambió ligeramente.

Los bordes se deformaron.

Durante un segundo…

El contorno parecía el de alguien conocido.

Alguien alto.

Hombros familiares.

Noah.

Lena cerró los ojos con fuerza.

Cuando volvió a mirar, la figura había recuperado su forma inestable.

Su teléfono vibró.

Mensaje entrante.

Caleb Nguyen.

“Necesitamos hablar. Esto no es aleatorio.”

Lena escribió rápido:

“¿También la ves?”

La respuesta tardó solo tres segundos.

“Sí.”

Otra notificación apareció encima de la conversación.

Sincronización parcial detectada.

Usuarios compatibles: 2

El contador de Lena bajó más rápido.

00:52:11

00:52:09

Saltó dos segundos.

Ella frunció el ceño.

Eso no era normal.

Observó la pantalla.

La figura dio un paso.

Y Lena comprendió algo con un frío absoluto en el pecho.

No todos veían lo mismo.

No todos enfrentaban la misma forma.

Kill.exe no estaba proyectando un asesino genérico.

Estaba mostrando algo diseñado para cada usuario.

Personalizado.

Psicológico.

El teléfono vibró de nuevo.

Nuevo mensaje del sistema:

Consejo:

Deja de mirar.

Lena sostuvo el celular con fuerza.

Porque ahora sabía la tercera regla.

No era solo que existiera cuando lo veía.

Era que cuanto más lo miraba...

Más fuerte se volvía.

La luz del baño parpadeó.

Esta vez no fue dentro de la pantalla.

Fue real.

Y durante medio segundo de oscuridad absoluta…

Lena sintió algo detrás de ella.

No lo vio.

No lo escuchó.

Pero lo sintió.

Cuando la luz volvió, el espejo frente a ella tenía una marca nueva.

Como si algo hubiera apoyado la mano desde el otro lado.

Lena retrocedió.

Su teléfono vibró suavemente.

Lo que solo tú puedes ver…

también puede tocarte.

El contador marcó:

00:50:00

Y siguió bajando.



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#95 en Terror

En el texto hay: traicion, terror

Editado: 24.02.2026

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