Kill.Exe

No estás despierta

La oscuridad dentro de la habitación 3B no era normal.

No era ausencia de luz.

Era ausencia de espacio.

Durante un segundo, Lena no sintió su cuerpo.

Ni el suelo.
Ni el aire.

Solo un zumbido grave, constante, como electricidad atrapada dentro de su cabeza.

Luego…
las pantallas se encendieron al mismo tiempo.

Decenas.

Tal vez cientos.

Luz blanca inundando la sala.

El contador había desaparecido.

Kill.exe ya no estaba visible.

Solo ventanas abiertas.

Videos.
Registros.
Cámaras.

El instituto desde todos los ángulos posibles.

Pasillos.
Aulas.
Baños.
La biblioteca.
Y ella.

Lena dio un paso atrás.

—¿Qué es esto…?

Caleb entró detrás de ella, cerrando la puerta lentamente.

—El núcleo —susurró.

Pero algo estaba mal.

Las pantallas no mostraban solo el presente.

Algunas reproducían momentos anteriores.

Maya caminando el primer día.

El chico del pasillo antes de caer.

Ella misma entrando al instituto esa mañana.

Todo grabado.

Todo almacenado.

El teléfono vibró.

Pantalla negra.
Texto blanco.
Sesión restaurada.

Lena frunció el ceño.

—¿Restaurada…?

Las pantallas cambiaron.

Ahora todas mostraban lo mismo.

Ella.

De pie.

Dentro de la habitación.

Pero desde un ángulo imposible.

Desde arriba.

Como si alguien más estuviera allí.

Observando.

El aire se volvió frío.

El teléfono escribió lentamente:

Estado del usuario: Inestable.

—¿Quién está haciendo esto? —preguntó Lena.

No hubo respuesta de Caleb.

Cuando giró hacia él…

no estaba mirando las pantallas.

La estaba mirando a ella.

Con una mezcla de miedo y tristeza.

—Lena… —dijo en voz baja—. Necesito que escuches algo sin entrar en pánico.

El teléfono vibró con fuerza.

Nueva línea:
Advertencia ignorada múltiples veces.

Las pantallas comenzaron a fallar.

Glitches atravesaron las imágenes.

Por un segundo aparecieron habitaciones blancas.

Camas.
Monitores médicos.

Lena parpadeó.

Las imágenes volvieron al instituto.

—¿Qué fue eso? —susurró.

Caleb tragó saliva.

—La app… no empezó en la dark web.

El corazón de Lena se detuvo.

—Entonces ¿dónde?

El teléfono respondió antes que él.

Entorno real no sincronizado.

Las pantallas cambiaron otra vez.

Ahora mostraban un archivo clínico.

Nombre: Lena Carter
Estado: Consciente parcial
Fecha de ingreso: 11 meses atrás

El aire desapareció.

—No…

Su voz salió rota.

—Eso es falso…

Las imágenes comenzaron a superponerse.

El lago.

La caída.

El agua cerrándose sobre Daniel.

Oscuridad.

Sirenas.

Gritos.

Luego…
una ambulancia.

El teléfono vibró.

Trauma severo detectado.

Protocolo de simulación activado.

Lena retrocedió.

—No… yo estoy aquí… esto es real…

El texto apareció lentamente.

Como si el sistema dudara antes de mostrarlo.

No estás despierta.

Las luces de la habitación parpadearon.

Por un instante, el instituto desapareció.

Paredes blancas.

Un monitor cardíaco.

Un sonido constante.

BEEP…
BEEP…
BEEP…

Luego todo volvió.

Lena comenzó a temblar.

—Esto… esto es un juego…

Caleb negó.

Los ojos húmedos.

—Es una terapia experimental… —susurró—. Intentaban que recordaras lo que pasó.

El teléfono mostró la última línea.

Kill.exe no castiga.

Reconstruye.

Las pantallas apagaron una por una.

La habitación quedó casi a oscuras.

Solo una pantalla permaneció encendida.

Mostraba el lago.

Congelado justo antes del empujón.

Y debajo, una pregunta:

¿Deseas despertar?

Dos opciones aparecieron.


NO

Lena sintió lágrimas caer sin darse cuenta.

Porque entendió algo peor que morir.

Si despertaba…
tendría que vivir con la verdad.

Y la figura que la había perseguido todo este tiempo…
no era un asesino.

Era el recuerdo que su mente se negó a aceptar.

El teléfono vibró suavemente.

Esperando.



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En el texto hay: traicion, terror

Editado: 24.02.2026

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