Kill.Exe

El reflejo

La habitación dejó de existir por segundos.

Fragmentos de realidad flotaban alrededor de Lena.

Pantallas suspendidas en el aire.

Cables atravesando la nada.

Luces que aparecían y desaparecían como recuerdos incompletos.

El contador seguía cayendo.

00:00:49

El teléfono ardía en su mano.

Sistema inestable.

La figura estaba frente a ella ahora.

Ya no al final del pasillo.

Ya no detrás.

Frente a frente.

Inmóvil.

Esperando.

Lena intentó retroceder, pero el suelo se transformó en una superficie negra y brillante.

Como vidrio.

Como agua quieta.

Miró hacia abajo.

Y lo vio.

Su reflejo.

Pero no imitaba sus movimientos.

El reflejo respiraba más lento.

Más calmado.
Más… consciente.

—No… —susurró.

El reflejo levantó la cabeza lentamente.

Sonrió.

Una sonrisa que ella nunca haría.

El teléfono vibró.

Interfaz primaria localizada.

Las pantallas alrededor mostraron escenas del juego.

Cada muerte.
Cada contador.
Cada decisión.

Y en todas…
había algo repetido.

Un ángulo oculto.
Una cámara fija.

Siempre desde el mismo punto.

Observando.

El reflejo habló.

Pero sus labios no se movieron.

La voz salió desde todas partes.

—Tardaste mucho en llegar.

Lena sintió que el aire desaparecía.

—¿Quién eres?

La sonrisa se amplió.

—La parte de ti que sí recuerda.

El contador descendió.

00:00:32

Las imágenes comenzaron a reorganizarse.

El lago.

El instituto.

La habitación blanca del hospital.

Superpuestas.

El reflejo levantó una mano.

Y todas las pantallas obedecieron.

Se congelaron.

—Kill.exe nunca fue un castigo —dijo la voz—. Fue un filtro.

—¿Un filtro…?

—Para separar a quien podía aceptar la verdad… de quien necesitaba olvidarla.

Lena negó con la cabeza.

—Yo no creé esto…

El reflejo inclinó la cabeza.

Con compasión.

—Tú no conscientemente.

El teléfono mostró líneas nuevas.

Acceso administrador: activo.

La pantalla pidió confirmación.

Huella detectada.

Usuario raíz identificado.

Lena Carter.

Su corazón se detuvo.

—No…

Las pantallas mostraron recuerdos que nunca había visto.

Ella en una habitación blanca.

Hablando con médicos.

Llorando.

Repitiendo una frase una y otra vez:

“Quiero olvidarlo.”

El reflejo dio un paso hacia ella.

La superficie negra vibró como agua.

—Diseñaste el sistema junto a ellos —susurró—. Una simulación para procesar la culpa.

Las muertes.
Los contadores.
La persecución.

Todo era presión psicológica.

Todo dirigido hacia un solo momento.

Aceptar.

El contador cayó.

00:00:14

La figura detrás del reflejo comenzó a desintegrarse.

No era un monstruo.

Era una sombra formada por recuerdos rechazados.

El reflejo extendió la mano.

—Yo soy lo que queda cuando dejas de mentirte.

El teléfono vibró por última vez.

Control total disponible.

Dos opciones aparecieron:

FINALIZAR SIMULACIÓN
REINICIAR PROCESO

00:00:07

Lena temblaba.

Porque ahora entendía.

El verdadero administrador…
siempre había sido ella.

00:00:05

El reflejo susurró:

—Esta vez no puedes huir.

00:00:03

Las pantallas comenzaron a apagarse.

00:00:02

El mundo entero contuvo la respiración.

00:00:01

Y justo antes de que todo desapareciera…
Lena tuvo que decidir si quería despertar…
o volver a olvidar.



#769 en Thriller
#95 en Terror

En el texto hay: traicion, terror

Editado: 24.02.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.