Kill.Exe

Siempre estuvo contigo

La habitación estaba en silencio absoluto.

Las pantallas permanecían apagadas, el zumbido eléctrico había cesado… pero el aire seguía cargado.

Lena miró a su alrededor, respirando con dificultad.

Caleb permanecía junto a ella, igual de tenso.

El instituto parecía normal.

Demasiado normal.

El teléfono vibró una última vez.

Una línea blanca apareció en la pantalla negra:

“Siempre estuvo contigo.”

Lena tragó saliva.

—¿Qué…? —murmuró.

Caleb la miró con seriedad.

—No importa cuánto intentemos borrar el sistema… —dijo—. Kill.exe nunca estuvo solo.

—¿Qué quieres decir? —preguntó ella.

El reflejo apareció en una de las pantallas… pero esta vez no era un enemigo.

Era ella misma.

Su reflejo completo, consciente, sereno.

Y entonces entendió.

—Siempre fui… parte de esto —susurró Lena.

—Exactamente —dijo Caleb—. Kill.exe no era solo un programa, no era solo un juego. Era tu mente enfrentando su propia verdad, tus recuerdos, tus decisiones… todo lo que habías reprimido.

El sistema no existía sin ella.

No había administrador, ni víctima…

Solo una realidad que ella había creado y sostenido sin saberlo.

Lena respiró hondo, viendo cómo las pantallas se apagaban lentamente.

“Control total: usuario raíz.”

Todo silencio.

Todo calmado.

Por primera vez desde que comenzó la pesadilla, Lena sintió que podía moverse.

Que podía respirar.

Caleb sonrió.

—No desapareció. Pero ahora… depende de ti.

Ella miró su reflejo en la pantalla negra, que se desvanecía lentamente.

—Siempre estuvo conmigo… —dijo, con voz firme.

Y por primera vez, el miedo no la dominó.

El instituto volvió a la normalidad.

La lluvia cesó, los pasillos se llenaron de luz… pero Lena sabía que Kill.exe nunca se iría por completo.

Porque había aprendido, había observado… y, sobre todo, siempre había estado dentro de ella.

Ella respiró, y por primera vez, decidió que esa sería su ventaja.

El teléfono vibró una última vez.

Pero Lena ya no lo necesitaba.

Porque el control siempre había estado en sus manos.

Y mientras caminaba por el pasillo del instituto, consciente de todo lo que había pasado, supo que había ganado… aunque la sombra de Kill.exe siempre estaría a un parpadeo de distancia.



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En el texto hay: traicion, terror

Editado: 24.02.2026

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