Kuru Voss

Capitulo 2: Las armas del alma.

En la mañana siguiente, cuando el sol entraba por las ventanas de los edificios de cinco pisos de la academia, el capitán Zed levantó a Voss con una fuerte palmada en la espalda, que al sentir el golpe brinco y se golpeó en las bases del camarote.

—Jovencito, ya es hora de que te presente con tus otros compañeros. Desde el día de hoy ya no dormirás en este sucio lugar que es para invitados no deseados. Ahora te integraras con los demás —Zed sonreí muy cerca del rostro de Voss que estaba adormitado y cansado.

—Preferiria que mis mañanas no fuesen tan horribles, tu cara me da miedo —Voss apartó su mirada molestó, mientras se ponía de pie.

—Te he traído este uniforme, póntelo.

Voss se colocó el uniforme de la academia, una toga blanca con franjas negras que bordaban ambos laterales del tronco del cuerpo. Le quedaba perfecto a su talla. Al salir, el capitan fotografio a Voss, mientras que el joven tapaba su rostro por desconocer la luz que emergia de ese aparato tan extraño.

— ¿Qué es esa cosa?

—Es una cámara, permite tomar imágenes con solo apretar un interruptor. Fue creado por el "Segundo Clan", ellos se encargan de investigar y crear, por eso se les conoce como el clan de Investigación y Desarrollo.

Voss quedó sin entender y decidió no preguntar más. Cuando caminaban por los pasillos del edificio central de la academia, el joven repetía lo que Zed le había dicho. Igualmente se maravillaba al ver el tapiz rojo que adornaban las paredes y los retratos de todos los estudiantes que la academia tuvo antes que fueran caballeros espirituales. Al salir, todos los estudiantes de primer año estaban reunidos alrededor de una plaza cuadriculada y blanca. La brisa de la mañana movía el pasto y hacía viajar el aroma al almuerzo de ese día.

—Atencion estudiantes —alzó Zed su voz y los estudiantes acallaron—. Este joven de aquí se llama Kuru Voss y el día de hoy será un nuevo integrante de este año. Cómo es un humano con falta de raciocinio, les diré un poco sobre él: Es un montañes, como todos lo saben, un humano que come carne de otros humanos. Sin embargo, él ha venido para redimirse y defender al reino con su capacidad y talento. Tratenlo bien muchachos.

— ¡Me opongo! —un estudiante mostró su objeción—. Las personas de este reino pagan sus impuestos y una parte de ese dinero es para cubrir el estudio para los futuros caballeros espirituales. Ofrecerle el mismo beneficio a un animal, es darle a los monstruos la carne en bandeja.

— ¿Asi que te opones a tu capitán, Adlas?

—Yo igualmente me opongo capitán Zed. No puedo confiar mi compañerismo a un animal salvaje, si decide que se una con nosotros, debe estar de acuerdo a que muchos se negaran a esa idea y si aún así usted sobrepasa nuestra palabra, le trataremos a ese animal como una aberración.

—Daniel, Daniel, Daniel, me sorprende que hables de animales cuando has entrado aquí después de haberle quitado la vida a varias personas del pueblo de dónde vienes —respondió el capitán caminando hacia el estudiante—. No me interesa lo que paguen las personas o lo que ustedes crean que es correcto o no, ¿Quienes se creen ustedes para cuestionar las desiciones de un capitán? ¿No saben qué este tipo de abusos amerita castigos? —bofeteó Zed a Daniel y a Adlas.

Los estudiantes guardaron silencio y miraban a Voss con aberración, una acción que activo la sed del jóven, queriendo deborar a los que lo habían ofendido. Cuando el capitan se percato de que los estudiantes eran las presas, dió un aplauso y salto a poner su mano sobre el hombro izquierdo de Voss.

—Si pierdes la cordura, te mato —advirtió en los oídos a Voss el capitán.

—Cuando veníamos dijiste que me harías pelear contra alguien interesante, ¿Cuál de estos idiotas es? —preguntó Voss con una sonrisa malvada.

—Ninguno de ellos.

— ¿Qué?

El capitán aplaudió tres veces, era una señal utilizada desde los inicios de la academia para hacer saber que alguien diría un anuncio importante.

—Como ya lo sabrán, el día de hoy pondrán en riesgos sus miserables vidas para obtener su arma del alma. Para ello primero deberán despertar su EDA (energía del alma) para poder dominar esas armas. Cómo la gran mayoría aún no despierta su EDA, este día en aquel gran campo subterráneo donde están esas armas, se le conoce como el Asedio, allliberare a cinco sombras. Su misión será sobrevivir, despertar su EDA y encontrar un arma que sea compatible con ustedes.

Los estudiantes comenzaron a murmurar y a temer. Las sombras se conocen por ser demonios de bajo rango, que en su mayoría fueron humanos o criaturas que corrompieron sus almas por tanta maldad. Son seres vivos que desprenden una maldad enorme y se alimentan del miedo y almas de otros vivos.

— ¡Guarden silencio! —gritó molesto Zed al escuchar los murmuros de miedo de los estudiantes—. Las armas del alma son frágiles al ser portadas por alguien que no es su usuario. Deben esperar a que una de ellas hable con ustedes o que un hilo de energía conecte su corazón con ella, pero si eso no sucede y ustedes por salvar sus tontos traseros toman una arma y la rompen, serán expulsados de la academia.

Los estudiantes y el capitán comenzaron a caminar en fila, la academia tenía un túnel subterráneo que conectaba al lugar donde están las armas del alma, el lugar que conecta a las afueras del reino y dónde están varios caballeros espirituales día tras día creando un escudo alrededor del reino. Voss estaba maravillado mirando todo a su alrededor. De pronto, un chico más pequeño que el, con lentes y cabello despeinado comenzó a preguntar su nombre, edad, y toda cosa de los montañeses. El chico era Rony Mellianalis, hijo de nobles con un alto prestigio en sabiduría.




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