Harold era un niño blanco como la nieve. Sus labios siempre estaban rojos y resecos, y tenía dos colmillos en la boca. Era un niño que vivía en el sótano de su casa porque tenía una rara enfermedad que no le permitía ver la luz solar, así que estaba encerrado en esas feas cuatro paredes con solo un colchón, un inodoro y un lavamanos. Estaba acostumbrado a vivir así. Su madre le mandaba siempre comida, aunque la comida era rara para él, pero jamás se dio cuenta.
Un día la madre dejó de venir, y Harold no se extrañó al principio. Pero pasaban los días, luego las semanas, y nadie venía a alimentarlo.
—¡Madreee! —gritaba despierto, dándole fuertes golpes a la puerta.
Nada. Solo silencio. Nada de bulla ni voces exteriores.
Harold siguió golpeando la puerta hasta que ya no pudo más y se quedó dormido.
Al otro día ya no podía más, y el hambre era mucho más fuerte.
El niño no paraba de dar vueltas en esa habitación, abrazándose el estómago.
—Madre, tengo hambre. Ven por mí, por favor —el pobre niño sollozaba suplicando.
Pasó casi un mes y el niño solo tomaba agua del grifo. Ni él mismo sabía cómo podría seguir vivo.
Un leve tic-tic-tic sonó en la habitación. Al girar, notó unas patitas corriendo por ahí.
"Tengo mucha hambre, mamá."
Harold pensaba en su madre con un tono de tristeza.
—Madre, ven ya. No me enojaré —el niño habló mirando la pared.
Harold volvió a ver al ratón y lo agarró fuerte.
—¡Iii-iii-iii!
El pobre animal no paraba de quejarse, pero Harold iba apretando poco a poco más fuerte.
• • •
Leonard y María habían comprado una casa a las afueras de la ciudad porque María era una escritora que necesitaba un lugar tranquilo.
—Mira, está bonita y era barata. Una ganga, amor.
Leonard estaba orgulloso de su compra y le dio un gran beso en la frente a su mujer. Ella solo le sonrió.
Estuvieron todo el día acomodando cajas.
—Amor, ¿y esta puerta?
María se quedó mirando una extraña puerta que no estaba en los planos que le enseñó el señor que les vendió la casa.
Leonard se acercó extrañado y juntó las cejas. Estaba a punto de abrirla, pero su celular sonó y salió a atender.
—Un momento, amor.
Leonard le dio un beso y salió.
—No bajes sin mí —gritó.
—¡DUM! ¡DUM!
María dio un salto y retrocedió al escuchar ese sonido. Dio un pequeño grito con la mano en el corazón.
Ella iba a llamar a Leonard, pero la curiosidad era más grande. Así que abrió la puerta y vio una escalera de piedra que daba a un sótano. Decidió bajar con pasos lentos, su corazón acelerado y la respiración agitada.
• • •
—Claro, madre. Esta casa es muy grande, y María y el bebé van a estar...
—¡AHHHH!
Leonard no terminó la frase cuando escuchó el grito de María.
Él colgó sin decir nada y corrió hacia la casa. La buscó por todos lados.
—¡María! ¿Dónde estás?
Gritaba acelerado por correr.
Hasta que llegó a la puerta que ella mencionó. Estaba media abierta. Él sintió un puntazo en el pecho que le dolió, pero no dudó en bajar por su mujer. Sin embargo, cuando bajaba por esas escaleras de piedra, el olor le puso los pelos de punta.
—María, si esto es una broma, no es muy bonita, amor.
Habló él con la voz entrecortada y se cayó de pompis cuando vio a su mujer tirada y a un niño encima de ella, comiendo lo que quedaba de su bella mujer.
Leonard se quedó en shock, sin saber cómo reaccionar. Pero cuando lo hizo, ya era demasiado tarde.
Cuando él se levantó a hacerle frente al niño, el niño lo vio de frente. Leonard solo vio oscuridad en sus ojos, y el escalofrío se apoderó de él.
Leonard retrocedió un paso atrás, y Harold se lanzó hacia él. Leonard puso su mano, y Harold le arrancó un pedazo de carne. Él gritó de dolor.
Nadie pudo salir. Y Harold comió, después de un mes, una buena comida como lo hacía su amada madre.
• • •
PERIÓDICO GOOD MORNING PEOPLE
Se unen a la lista de fallecidos de la casa del horror la famosa escritora María Dombert y su marido Leonard Ruiz.
La escritora María y su marido Leonard fueron encontrados muertos de la peor forma posible en el sótano de la casa de la bruja Shamara.
La policía buscó por todo el lugar, pero no encontró al culpable.
Esperemos que lo encuentren pronto.
Pero la pregunta es: ¿si la bruja ya fue arrestada, quién está detrás de todo esto?
FIN