**UMUT**
Escuchar a Demir fue como recibir una serie de puñetazos en el alma. Me senté frente a él, con Cihan a mi lado. Ferhat seguía de pie, vigilante, mientras Ece y Ayla permanecían cerca de la puerta, unidas por la misma tensión.
—Ahmet no era mi rival, Umut. Era mi hermano —empezó Demir, y su voz se quebró ligeramente—. Fundamos aquellas empresas porque soñábamos con un Mardin próspero. Pero Ahmet empezó a cambiar meses antes de morir. Me llamó una noche, estaba destrozado. Me dijo que Sultana estaba ausente, que sentía que alguien más habitaba su corazón y que ella estaba desviando fondos de la familia.
—¿Él sabía lo de la infidelidad? —pregunté, sintiendo un nudo en la garganta.
—Lo sospechaba, pero nunca pudo ponerle cara al hombre. Ahmet estaba reuniendo pruebas para divorciarse y desheredarla, para protegerte a ti y a tus hermanos —continuó Demir, mirándome fijamente—. Por eso la última empresa se llamó "Alianza del Sol", porque sería nuestra salvación. Pero el día que íbamos a firmar la disolución de los bienes de Sultana, Ahmet apareció muerto. Me tendieron una trampa; me citaron en el lugar del crimen y, cuando llegué, la policía ya estaba allí. Sultana se encargó de que todo el pueblo me señalara.
**CIHAN**
Miré a mi hermano. Umut tenía los ojos empañados. Toda la ira que había dirigido hacia Demir durante años era, en realidad, la ira que debería haber sentido hacia nuestra madre. Sultana no solo mató a nuestro padre, sino que usó su cadáver para construir un muro de odio que nos impidió ver la verdad.
—Ella mató a mí padre. —dijo Umut con una frialdad aterradora—. Y nos usó a nosotros para proteger al asesino.
—Yo adoraba a tu padre, muchachos —concluyó Demir, levantándose—. Guardé silencio durante años porque sabía que Sultana los tenía bajo su control, y cualquier movimiento mío habría provocado que ella los lastimara a ustedes también. Pero ahora que saben la verdad, la deuda de Ahmet Kordan se pagará esta noche.
**AYLA**
Observé a mi padre y a Umut. Por primera vez, el odio que había envenenado mi matrimonio y mi familia se disolvía ante la luz de la verdad. Me acerqué a Umut y, sin pensarlo, puse una mano sobre su hombro. Él no se apartó; al contrario, buscó mi mano como si fuera el único ancla en medio de un naufragio.
—Entonces, el plan está claro —dijo Ferhat, rompiendo el silencio y guardando su arma por primera vez—. Arslan y Sultana creen que tienen el control. Mañana es el día en que planean liquidar los activos de la gravera y salir hacia Estambul.
—No saldrán de Mardin —sentenció Umut, poniéndose en pie con una autoridad que nunca le había visto. Ya no era el hijo de Sultana; era el hijo de Ahmet Kordan—. Mañana recuperaremos el honor de mi padre. Y lo haremos juntos.
**UMUT**
Miré a Demir y asentí. El pacto que nuestros padres firmaron hace veinticinco años, esa "Alianza del Sol", finalmente iba a cumplirse. Pero esta vez, el contrato no se firmaría con tinta, sino con la caída de la mujer que nos lo robó todo.
—Cihan, prepara a nuestra gente fiel —ordené—. Ferhat, necesito que tus hombres bloqueen las salidas de la ciudad. Ayla, quédate con Ece. Esta noche, los Kara y los Kordan cazaremos al mismo lobo.
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Editado: 16.02.2026