La ama de casa perfecta

Capitulo1

El aroma de tamal llena toda la cocina, Susi me está ayudando a quitarles las ojas—Susi cariño, puedes poner la mesa. Tu padre debe de estar a punto de llegar.

—Si mami— Susi abre la gaveta y saca la vajilla. Camina hasta la mesa y pone el mantel, luego los platos llanos y los ondos sobre estos, pune los cubiertos y los vasos.— listo, ¿Crees que a papi le guste?—le sonrió y asiento ella aplaude y salta—le are un hermoso dibujo para que esté feliz— sale corriendo hacia su abitacion.

Pongo el plato de los tamales en un lado de la mesa. Camino hacia el horno y saco el pavo asado, lo pongo en el centro. La puerta de la entrada se sierra y veo pasar directo a nuestra avitacion.—¿Rolando...todo bien?—boy tras el,—Susi y yo te isimos la cena.

—si tamales— su vos suena molesta— no comeré esa porquería, ¿acaso no puedes hacer comida normal?— se levanta, ahogo un grito cuando rompe el mi bucaro preferido, el regalo de bodas que me dió mi padre. Corro hacia lo que queda de lo que era mi bucaro.

—¿Por qué lo isiste?, sabes que era importante para mi— mi vos sale rota, pase años sin ver a mi padre y cuando lo pude ver por fin...el murió. El no es el hombre con que me case, ese Rolando jamás aria eso.

— Solo es un pedazo de cerámica barata, ni que valiera una fortuna, además eso lo ise por tu culpa— abra los ojos incrédula.

— ¿Yo?, enserio me vas a echar la culpa a mi.— Sierro los puños a mis lados— tu no eres el hombre con quien me case, el no era así...

—calla, shh, no ables, yo te sigo amando...pero a beses me irritas, sabes que trabajo mucho y lo único que quiero es que cuando llegue a casa mi esposa me espere con la cena que me gusta— me toma por la cara y me besa, luego baja por mi cuello, sus manos recorren mi cintura y empiesan a quitarme la camisa. Me separó de el

—Susi está aquí, nos puede escuchar.

En la cena el ambiente se siente muy diferente, Rolando no le a prestado atención a Susi y a mi me ase caso omiso. Solo comió pavo y arroz. Ni siquiera miro los tamales. Luego de la cena se encerró en su pequeño despacho y empezó a trabajar.

Susi y yo estamos leyendo un cuento para dormir— y el principe subió por la torre, Pero antes de llegar a la abitasion de la princesa el dragón se libero de las cadenas...

—¿Por qué papi no le gustó mi dibujo?— la vocecita de Susi es apenas un susurro ronco por el sueño.

—Si le gustó el dibujo, solo está cansado y muy ocupado. Ahora a dormir— le doy un beso en la frente, sierro el libro y la cubro con su manta de elefantes rosas. Camino hacia la puerta, me jiro y apagó la luz, dejo la puerta medio abierta.

Paso por el despacho, sigo mi camino asta la cocina, lavo la vajilla, limpio la casa, lavo la ropa sucia y la secó, la tiendo.

Me acuesto en la cama, los ojos se me sierran solos por el cansancio, Pero tengo que esperar para preparar la lonchera de Susi.

No sé por qué Rolando actúa Haci. Talvez si tenga razón y sea mi culpa. Tal ves todo sea mi culpa.




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