La bruja de los tres rostros

Capítulo 32

No aparecieron en sueños.
Aparecieron en gestos cotidianos.

La bruja lo notó al ver a Elna preparar el pan esa mañana. La forma en que amasaba, firme pero cuidadosa. La manera en que cubría la masa, como si protegiera algo vivo. No era algo que hubiera aprendido de nadie en particular. Simplemente sabía hacerlo.

El primer rostro reconoció el patrón.

El segundo permaneció atento.

El tercero comprendió.

—Ellas también están aquí —dijo.

Elna levantó la mirada.

—¿Quiénes?

—Las madres —respondió la bruja—. Las que no tuvieron nombre.

No las que murieron en el fuego. No las que fueron enterradas en silencio. Sino las que quedaron. Las que criaron en la sombra de lo prohibido. Las que enseñaron a sobrevivir sin explicar por qué. Las que transmitieron cuidado mezclado con miedo, amor mezclado con silencio.

Madres sin nombre.

No porque no los tuvieran, sino porque nadie los escribió. Nadie los recordó en voz alta. Nadie los reconoció como portadoras de memoria.

Roa observaba a su madre con atención nueva.

—Ellas me miran distinto —dijo.

La bruja asintió.

—Porque ahora pueden hacerlo.

Las madres sin nombre no pidieron ser vistas. Aprendieron a existir en segundo plano, a sostener sin reclamar, a proteger sin contar. Fueron el puente silencioso entre lo que se perdió y lo que debía llegar hasta ahora.

Elna sintió un nudo en el pecho.

—Yo también hice eso.

La bruja la miró con suavidad.

—Sí. Y ahora puedes hacerlo distinto.

El segundo rostro no mostró rabia. Mostró respeto.

El primero recordó sin dolor.

El tercero sostuvo el equilibrio.

Las madres sin nombre no cargaban resentimiento. Cargaban cansancio. Y una esperanza mínima, casi imperceptible, de que algún día alguien preguntaría.

Ese día había llegado.

Roa se acercó y abrazó a Elna sin decir nada. El gesto fue simple, pero completo.

—Gracias —susurró.

No sabía exactamente a quién le hablaba.
Y eso estaba bien.
Porque cuando las madres sin nombre son reconocidas,
el cuidado deja de ser sacrificio silencioso…
y se convierte en herencia consciente.



#1158 en Fantasía
#166 en Paranormal
#65 en Mística

En el texto hay: misterio, magia

Editado: 06.02.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.