Capítulo 46: Diabetes gestacional temprana
Semana 10. Diabetes gestacional. Temprana, agresiva, implacable.
Más feroz que con Milagro. Los niveles de azúcar se dispararon sin piedad, como si el cuerpo de Vivi recordara el daño anterior y decidiera vengarse con intereses. Insulina cuatro veces al día: pinchazos en el abdomen que Rosa le ponía con manos firmes, porque Vivi ya no soportaba ver la aguja acercándose a su piel.
Dieta estricta. Porciones medidas al gramo, nada de carbohidratos que subieran el azúcar, hambre constante que le rugía en el estómago vacío. Bajaba de peso rápido, demasiado rápido: las mejillas hundidas, los brazos delgados, el rostro pálido como en los peores días del primer embarazo.
El bebé crecía.
Fuerte. Insistente. Robando todo lo que podía de un cuerpo que ya no tenía nada que dar.
Contraste terrible.
Ella se consumía. Él prosperaba. Las ecografías mostraban un feto sano, robusto, con latidos perfectos. Vivi, en cambio, parecía desvanecerse día a día.
Los doctores estaban preocupados. "Esto no se ve bien", decían en las consultas, las voces bajas, las miradas graves. Hablaron de interrupción. De riesgos inminentes: coma diabético, fallo cardíaco, preeclampsia que podía llegar en cualquier momento.
—Es lo más seguro —insistió el especialista, mirando a Vivi y a Rosa—. El cuerpo no aguanta otro embarazo así. No a este ritmo.
Vivi negó con la cabeza, la mano protectora sobre el vientre que apenas empezaba a notarse.
—No —dijo, la voz firme a pesar del cansancio—. Ya llegamos hasta aquí.
Rosa intentó convencerla en el camino de regreso, con lágrimas en los ojos. "Piensa en Milagro, Vivi. Piensa en ti".
Pero Vivi ya había decidido.
Si iba a morir, que fuera por algo.
Otra vez.
Como con Milagro.
El bebé pateaba fuerte, como diciendo "estoy aquí".
Y Vivi cerraba los ojos, sintiendo cómo su cuerpo se rendía poco a poco.
Mientras Amado, el fantasma, pagaba las facturas y desaparecía en su trabajo.
Sin atreverse a acercarse.
Sabiendo que esta vez, el precio podía ser definitivo.
Ni siquiera él creía en el milagro.
Editado: 01.02.2026