La Brujita Desastrosa

Capítulo 71

Capítulo 71: El anuncio

Esa noche la cena fue sencilla: pupusas revueltas, aguacate y curtido. Nada especial. Pero todos estaban presentes, como si la casa supiera que algo grande venía.

Vivi comía despacio, con poco apetito. Milagro la miraba de reojo cada dos minutos. Gusty hablaba sin parar de una tarea del colegio. Amado apenas probó bocado.

Cuando terminaron de comer, Amado apartó el plato. Se puso de pie. Las piernas le temblaban un poco, pero nadie lo notó.

—Tengo algo que decir —anunció, con voz firme.

Todos callaron al instante. Hasta Gusty dejó de mover las piernas debajo de la mesa.

Amado miró a Vivi primero. Luego a las niñas.

—Encontraron un donante para mamá.

El silencio duró un segundo.

Y luego explotó la alegría.

Milagro soltó un grito ahogado. Gusty saltó de la silla.

—¡¿De verdad?! ¡¿En serio?!

Vivi abrió grande los ojos. Por primera vez en semanas, una sonrisa verdadera asomó en su rostro pálido.

—¿Quién? —preguntó Milagro, con lágrimas ya brotando—. ¿Quién es, papá?

Amado respiró hondo.

—Soy yo.

Silencio otra vez.

Esta vez más pesado.

Vivi lo miró fijo. Como si no entendiera.

—¿Tú?

—Soy compatible —dijo él, sin bajar la vista—. Me hice todas las pruebas en secreto. Tipo de sangre, tamaño del hígado, todo coincide perfecto. Puedo darle una parte de mi hígado a tu mamá. El mío se regenera. El de ella también. Es la única forma de que se cure de verdad.

Milagro se cubrió la boca con las manos. Lágrimas rodando.

Gusty miró a uno y al otro, confundida.

—¿Te van a abrir, papi?

—Sí, mi amor. Pero voy a estar bien. Los dos vamos a estar bien.

Vivi no dijo nada todavía. Solo lo miraba.

En sus ojos había de todo: sorpresa, miedo, algo que parecía gratitud.

Y también, muy en el fondo, una sombra antigua.

La deuda que por fin se empezaba a pagar.

Amado se sentó de nuevo. Tomó la mano de Vivi sobre la mesa.

—Es mi turno —dijo bajito, solo para ella—. Esta vez, yo salvo a la familia.

Vivi apretó su mano. Apenas.

Pero la apretó.

Y en la mesa, entre platos sucios y el olor a queso derretido, por primera vez en meses, todos respiraron al mismo tiempo.



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En el texto hay: romance, amor, suspenso

Editado: 01.02.2026

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