La Brujita Desastrosa

Capítulo 84

Capítulo 84: La primera mentira

6 AM.

La luz del amanecer entraba débil por la ventana alta de la sala de recuperación. Vivi abrió los ojos despacio. El mundo era borroso al principio: tubos, monitores, el pitido constante que marcaba su nuevo ritmo.

El cuerpo le pesaba como plomo, pero algo dentro de ella se sentía… distinto. Más ligero. Vivo.

Giró la cabeza. Milagro estaba allí, sentada en la silla junto a la cama. Ojos rojos, hinchados, pero con una sonrisa forzada que intentaba ser luminosa.

—¿Cómo estás, mamá? —preguntó Milagro, tomando su mano con cuidado.

Vivi tragó saliva. La garganta seca, la voz ronca.

—¿Amado?

Milagro sintió la mentira subirle por la garganta como bilis. La había practicado toda la noche, con Gusty, con la tía. Palabras ensayadas. Pero ahora, frente a esos ojos que la miraban con esperanza, quemaba.

Tragó saliva. Sonrió más amplio.

—Está bien. La cirugía fue un éxito. Para ambos.

Vivi cerró los ojos un segundo. Una lágrima rodó por su sien.

—¿Puedo verlo?

Milagro apretó su mano. Mantuvo la voz firme.

—Pronto. Los dos necesitan recuperarse. Él está en cuidados intensivos todavía, pero estable. Los médicos dicen que en unos días podrán estar juntos.

Vivi asintió despacio. La sonrisa débil que asomó en sus labios fue real. Creyó.

Porque quería creer.

Porque necesitaba creer.

Milagro sintió que algo se rompía dentro de ella. La primera mentira había salido.

Y no sería la última.

Muchas vendrían.

Días enteros de historias inventadas: que Amado preguntaba por ella, que había abierto los ojos, que pronto lo trasladarían a una habitación normal.

Semanas de fotos falsas, de mensajes grabados que nunca existieron, de visitas prohibidas por “infección”.

Todo para proteger el órgano que ahora latía dentro de Vivi.

El pedazo de Amado que seguía vivo.

Aunque él ya no.

Milagro besó la frente de su madre.

—Descansa, mamá. Todo va a estar bien.

Otra mentira.

Pero Vivi cerró los ojos, aliviada.

Y durmió.

Por primera vez en meses, sin dolor.

Ajena a que el hombre que le había dado la vida por segunda vez ya descansaba bajo tierra.

La deuda pagada.

El anillo encontrado.

En carne viva.

Para siempre.



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En el texto hay: romance, amor, suspenso

Editado: 01.02.2026

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