La Brujita Desastrosa

Capítulo 124

Capítulo 124: El aroma de la audacia

Próspero Afuerzin, un expleado de Pablo, sabía que en el mundo de las finanzas hay que ser agresivos, se toma lo que se desea. Durante meses, su mirada se había perdido en los pisos superiores del edificio corporativo, imaginando el despacho de la señora Valerius. Ella era el sol alrededor del cual orbitaba toda la empresa, una mujer de una frialdad tan perfecta que resultaba magnética. Próspero no quería ser un empleado más; quería ser el hombre que la hiciera dudar de sus propios saldos.

Con esa ambición quemándole el pecho, llegó a la cabaña del Pantano de los Suspiros.

—Quiero que me note —sentenció Próspero, dejando su pago sobre la mesa—. Que mi nombre sea lo único que resuene en su cabeza cuando cierra los ojos. No quiero trucos baratos, quiero un impacto real.

Beatrix observó al joven. Había una intensidad en sus ojos que le recordaba que la ambición podía ser tan peligrosa como una maldición. Se acercó a su grimorio y, para su sorpresa, al abrirlo encontró una página que el café había respetado por completo. Las letras, trazadas en una tinta negra que parecía brillar, eran perfectamente legibles.

—Mira —dijo Beatrix, señalando el texto—. Tienes suerte. Este es un hechizo de amor con Interés Inevitable. Las instrucciones son claras: no hay margen de error.

El grimorio dictaba la creación de un ramo de Flores de Fuego, cuya fragancia tenía el poder de anular la indiferencia de quien las oliera, obligando al sujeto a buscar el origen de ese aroma con una curiosidad casi primitiva. Beatrix siguió la receta al pie de la letra, mezclando los ingredientes con una precisión que rara vez podía permitirse. El resultado fue un ramo de pétalos oscuros y bordes carmesí que vibraban levemente, desprendiendo un aroma embriagador de sándalo y electricidad.

—Llévale esto —dijo Beatrix, entregándole el ramo—. El hechizo es impecable. Ella olerá las flores y, en ese instante, dejarás de ser invisible para ella.

Próspero Afuerzin salió de la cabaña con la confianza de quien lleva una victoria garantizada bajo el brazo. Esa misma tarde, las flores llegaron a la planta ejecutiva acompañadas de una nota que era, en sí misma, una declaración de seducción:

"Para la mujer que ya lo tiene todo, excepto a alguien que sepa cómo desafiarla."

Sin embargo, la magia, aunque sea perfecta, no puede controlar quién abre primero una caja. Fue Asistiana Fortun, la asistente personal de la señora Valerius, quien recibió el envío. Al inclinar la cabeza para revisar el contenido, inhaló profundamente la fragancia de las flores negras. El hechizo no falló; se ejecutó con una precisión quirúrgica, pero en el objetivo equivocado. La CEO siempre recibió las flores, pero ya tenían menos efecto.

Esa noche, Próspero Afuerzin esperaba en su apartamento, repasando mentalmente su encuentro con la CEO. Pero cuando el golpe sonó en su puerta, no era la invitación de la señora Valerius lo que le esperaba. Al otro lado estaba Asistiana Fortun, la asistente, con los ojos plateados encendidos por una curiosidad depredadora que el hechizo de Beatrix había despertado.

La magia de la Brujita Desastrosa había sido, por una vez, perfecta. Y ese era, precisamente, el nuevo problema de Próspero.



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En el texto hay: romance, amor, suspenso

Editado: 01.02.2026

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