La Búsqueda

2. Sin Rumbo

​Capítulo 2

​—Tendrías que intentarlo, Gerardo —le dije, sosteniendo el vaso—. Te va a venir bien, porque después vas a tener mucho material para escribir tus canciones. Por ende, yo ya tengo mi versión... y ahora me voy de viaje.

​Gerardo dejó el vaso sobre la barra y me miró fijo, arqueando una ceja.

​—¿Te vas de viaje? ¿Otra vez con tus metáforas?

​—No es en sentido figurado —lo corté, mirándolo a los ojos—. Estoy construyendo una balsa.

​Él soltó una carcajada corta, seca, buscando la complicidad del barman, pero al ver que yo seguía serio, la risa se le congeló.

​—¿Me estás cargando, no?

​—Para nada. Ya casi está lista y tengo todos los elementos que necesito. Voy al lugar donde más quiero estar, Gerardo. Y la única forma de llegar es navegando, atravesando el mar de los deseos. Ahí voy a ir a buscar lo que es mío. Yo me voy a navegar, y te aseguro que no voy a naufragar. Lo mío es diferente: yo voy por todo.

​Gerardo se cruzó de brazos, apoyando la espalda contra la barra. Su pragmatismo saltó a la defensiva, atacando con cinismo:

​—Vos decís que estás acá, solo, en este mundo abandonado... ¿Pero hiciste algo real? Parece que estás buscando todo el tiempo y no encontrás nada, Guille, porque ni vos sabés lo que buscás. Es como que lo hacés por hacer. ¿Y qué encontrás? Nada. La nada misma. Aunque te sirva de consuelo encontrar la nada en la nada misma... qué sé yo, eso ya es algo, aunque no sea nada.

​Se acercó un poco más, apuntándome con el dedo, queriendo romper mi mística con su lógica de tierra firme:

​—Vos creés que fuiste a algún lado. Pero si decís que el final está justo donde partiste, hermano, lamento decirte que no fuiste a ningún lado. Te quedaste en el mismo lugar.

​Sentí que el piso se acomodaba bajo mis pies. La balsa ya estaba flotando en mi cabeza. Lo miré con lástima y con la firmeza del que ya vio el otro lado.

​—Gerardo... cuando tus letras, cuando tus palabras tengan un sentir verdadero, ahí recién vas a encontrar lo que buscás. Vos te diste cuenta de que no fuiste a ningún lado, entendiste que el final estaba donde comenzaste... y mirá cómo te fue.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.