El alba tiñó de púrpura y oro las agujas del Castillo Dracking cuando Lyanna Kraxter, con los ojos enrojecidos por el humo y la falta de sueño, terminó de examinar el contenido del cofre. Lo había abierto con cuidado en sus aposentos privados, lejos de miradas indiscretas, mientras el castillo entero bullía con la noticia del incendio en el Templo de los Originales y el ataque nocturno.
El cofre era más que un simple recipiente. Su madera oscura estaba tratada con algún compuesto que repelía el fuego —las llamas púrpuras del templo no lo habían tocado— y sus esquinas estaban reforzadas con un metal negruzco que no se correspondía con ningún mineral conocido en las minas de Valdria ni en las fundiciones de Korrath. La cerradura era una placa de bronce grabada con el sello de la serpiente alada, las alas extendidas hacia arriba en actitud de vuelo, y bajo el sello, una inscripción en caracteres antiguos que solo los eruditos del Templo sabían descifrar: Krax-Tor-Valen, que en la lengua de los Once Originales significaba "La sangre recuerda".
En el interior, además del frasco de Xal'veth que le había salvado la vida —vacío ahora, tras haberlo arrojado a la asesina Elemens—, Lyanna encontró tres objetos que le helaron la sangre.
El primero era un árbol genealógico pintado sobre pergamino de piel de cordero, tan antiguo que sus bordes se deshacían al tacto. Mostraba la línea directa de los Kraxter desde los tiempos de la Fundación, ochocientos años atrás, cuando Krax el Alado había pactado con las cinco razas para fundar Draxcan. Cada nombre estaba escrito con tinta dorada, y junto a cada nombre, el sello de la serpiente alada. Pero lo que más le llamó la atención fue una anotación al margen, escrita con letra temblorosa en tinta roja reciente: El linaje directo debe prevalecer. Si la rama principal perece, la rama cadete de los Vehl reclamará el trono basándose en el Decreto de Sucesión de Aldren III. Pero el Decreto está falsificado. Las Actas originales lo prueban.
El segundo objeto eran precisamente esas Actas de la Fundación, un rollo de pergamino enrollado en un cilindro de marfil. El documento estaba fechado en el año 1 de la Era de Draxcan, firmado por los Once Originales y por los representantes de las cinco razas. En su cláusula décimo séptima, establecía que "el trono de Draxcan pertenecerá por derecho de sangre a la descendencia directa de Krax el Alado, y en ausencia de esta, a aquella rama que sea designada por el Consejo de los Cinco, no por herencia automática de ramas cadetes". Las palabras "no por herencia automática" estaban subrayadas con una línea doble, como si alguien hubiera querido dejar constancia de su importancia.
El tercer objeto era un fajo de cartas atadas con una cinta de seda negra. Cartas escritas con letra elegante y firme, dirigidas al "Portador del Sello Verdadero". Lyanna desató la cinta y comenzó a leer la primera carta, fechada ochenta y siete años atrás, durante el reinado de su bisabuelo, el rey Torvin Kraxter:
Portador del Sello Verdadero:
Si lees estas palabras, significa que la conspiración ha comenzado de nuevo. La primera intentona, la de mi tiempo, fracasó porque fuimos rápidos y afortunados. Pero los conspiradores aprenden de sus errores. Se volverán más cautos, más pacientes, más letales.
He descubierto que la casa Vehl, en colaboración con los Holm y otras familias descontentas, ha falsificado documentos para respaldar su reclamo al trono. Estos documentos incluyen un falso Decreto de Sucesión, sellos falsificados y testigos comprados. Pero las Actas originales que se conservan en el Templo de los Originales demuestran la verdad: los Kraxter son los legítimos soberanos, y cualquier otro reclamo es una usurpación.
He escondido estas pruebas en este cofre, sellado con el emblema auténtico de nuestra casa. Si estás leyendo esto, eres un Kraxter de sangre, o alguien a quien un Kraxter ha confiado su vida. Guarda este cofre. Protégelo. Y cuando llegue el momento, úsalo para restaurar la verdad.
Que la serpiente alada despliegue sus alas cuando todo parezca perdido.
Firmado: Alaric Kraxter, Príncipe Heredero de Draxcan, en el año 1103 de la Era de los Once.
Lyanna leyó la carta tres veces, sintiendo que cada palabra se clavaba en su pecho como un dardo. Alaric Kraxter era su tío abuelo, el hermano mayor de su abuelo, el príncipe heredero que murió en extrañas circunstancias durante una partida de caza, cuarenta años antes de que ella naciera. Oficialmente, fue un accidente: su caballo se desbocó y lo arrastró por un barranco. Pero ahora, a la luz de lo que sabía, aquella muerte cobraba un significado siniestro.
La conspiración no había comenzado con su hermano Eldrin. Llevaba casi un siglo gestándose, pasando de padres a hijos como una herencia de odio.
Un golpe en la puerta la sacó de sus pensamientos.
—Adelante —dijo, cerrando el cofre con rapidez y ocultándolo bajo un montón de mantas.
La puerta se abrió y entró Loric Elmer, el joven diplomático que su hermano había designado para la embajada a los Señoríos del Sur. Vestía el uniforme de viaje de la cancillería real: túnica de cuero marrón, botas altas y un manto de lana verde con el emblema de los Elmer bordado en el hombro: un roble dorado sobre un campo azul. Su rostro estaba tenso, y sus ojos verdes mostraban la fatiga de una noche en vela.
—Princesa Lyanna —saludó con una inclinación de cabeza—. Siento molestaros tan temprano. Pero me han llegado noticias preocupantes sobre lo ocurrido anoche. ¿Estáis bien?
—Estoy viva, gracias a Thamior y a un frasco de humo venenoso. —Lyanna se sentó en el borde de su cama, frotándose las sienes—. Pero me temo que no será suficiente. Hay una conspiración en marcha, lord Elmer. Una conspiración para asesinar a mi hermano y usurpar el trono.
—He oído rumores. —Loric se acercó y habló en voz baja, como si temiera que las paredes tuvieran oídos—. Pero, princesa, debéis tener cuidado. Si lo que decís es cierto, los conspiradores deben de ser poderosos. Muy poderosos. Y si os ven como una amenaza, no dudarán en eliminaros.
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intriga política, conspiración política, fantasía épica y política
Editado: 06.08.2026