Elian intentó cantar, pero sus pulmones se llenaron de tinta negra y fría; su lengua era carbón inerte. Sara sufría la borradura existencial: intentaba recordar a Elian y solo veía el rostro de Thomas riendo. Sus identidades eran muros siendo lijados hasta quedar lisos. Olvidaron quiénes eran, convirtiéndose en adjetivos tachados en un borrador sangriento donde ya no quedaba rastro de su humanidad."