Kazuhiko y Akane estaban expectantes a la reacción de todos por lo dicho. Más la de Siming, quien sin dudas podría considerar al susodicho como su rival.
–¿Qué hay con él? –cuestionó el médico al que buscaban, bastante serio, más de lo normal.
Los menores no sabían qué decir. Sentían que, si no era algo valioso, el hombre podría volver a ignorarlos, hasta que alguien más habló.
–Es un sujeto raro –denunció un joven de anteojos pequeños, piel canela y cabello castaño, era de muy buen ver, pues se notaban sus músculos bajo el uniforme–. Existen muchos rumores sobre Zhang Dahao. Algunos creen que es hijo de asesinos, como si fuera un Zoldyck, o tal vez un infiltrado de alguna nación vecina entrenado para parecer más joven y actuar como algún universitario extraño para robar información. Las teorías vuelan, pero nadie lo conoce lo suficiente como para saberlo –explicó el médico, cosa que nadie negó.
–Phuwin tiene razón –destacó Siming luego de un suspiro–. La mayoría de las cosas que sabemos de Zhang Dahao son rumores. Sólo eso... –condenó como si estuviera decepcionado, con la mirada baja y frustrado–. El tipo es raro, por lo que no se junta con absolutamente nadie.
–Más bien nadie lo aguanta –comentó otro joven que no lograron identificar, cosa que hizo a varios reír, excepto Phuwin y Siming.
–Ese sujeto siempre ha estado sólo y así se va a quedar. Desde que entró nadie se le acerca –expresó otro alumno que tenía ya ocho estrellas, retomada la palabra por Phuwin.
–Excepto el semestre pasado –dijo el de lentes, impresionados los jóvenes.
–Es verdad.
–Se veía con un sujeto en la facultad de odontología.
–¿No era el que hubo rumores de ser gay? –decían todos de manera desordenada, aclarada la garganta de Siming, lo que les hizo guardar silencio.
–Liu Siming-senpai. Por favor, ¿Quién era la persona con la que salía Zhang Dahao-senpai? ¿Lo conoce? –preguntó Kazuhiko, sujetando su corazón con fuerza y pidiendo al universo o a quien lo escuchara que no dijera el nombre que tenía en mente.
–Huang Xitian de ciencias políticas, tercer semestre. –Esto fue como un balde de agua fría para el comunicólogo. Muchas de sus sospechas comenzaban a volverse ciertas, lo que le hizo temblar un poco y apretar los puños. –Lo recuerdo muy bien. Huang Xitian llevaba el uniforme dorado, obtuvo una buena calificación en el gaokao. No obstante, cuando acabó el primer semestre, bajó a plateado. Mucha gente lo atribuyó a su relación con Zhang Dahao, pero la realidad es que el sujeto sacó el primer lugar en esa ocasión. Así que dudo que haya influenciado su relación en algo –explicó el médico de uniforme diamante, impresionados los presentes por lo dicho.
Kazuhiko se quedó sin palabras, estaba atónito ante lo declarado, para luego Akane tomar la iniciativa, pues entendió que algo sabía su amigo sobre lo revelado.
–¿Algo que debamos saber sobre esos dos? ¿Por qué dejaron de juntarse? ¿Pelearon?
–Sí, y estuvo muy feo, en realidad. Por eso todo mundo pensaba que eran pareja –respondió Phuwin, pensativo–. Fue en la ceremonia de resultados finales. Zhang Dahao ganó el primer lugar de generación, todo parecía ir muy bien, pero de repente, poco después, se escucharon gritos y llantos detrás del auditorio. Cuando algunos fueron a ver qué pasaba, sólo notaron como Huang Xitian salía corriendo, llorando. Zhang Dahao sólo dijo: «La verdad...». –Trataba de recordar el médico, sin tener mucho éxito.
–«La verdad de una cosa es propiedad del ser de cada cosa que en ella se ha establecido». Eso fue lo que dijo con una sonrisa malévola, viendo a los presentes. Luego de eso, caminó entre ellos con las manos en los bolsillos y no se les vio juntos de nuevo –confirmó Siming, ahora molesto Kazuhiko por lo relatado.
–P'Liu Siming. ¿No se vio con Zhang Dahao luego de eso? Dijeron que los vieron hablando cerca de la facultad de ciencias políticas. Parecía tensa la cosa. –Esta pregunta hecha por Phuwin hizo que el mayor frunciera el ceño y viera a su colega con enojo, para luego regresar la mirada a los menores.
–Zhang Dahao es una persona peligrosa. Aléjense de él –ordenó al hombre al darse la media vuelta para continuar su camino a casa, detenido por Kazuhiko.
–Senpai, onegaishimasu. ¿Qué fue lo que hablaron?
–Es algo entre él y yo. No tiene que ver con Huang Xitian si es lo que quieren saber. Por otro lado, hay alguien más que parece ser algo cercana a él. Ustedes deben conocerla.
–Nakamura-senpai...
–Hablen con ella. Seguro les dirá algo que ni yo sé. –Sin más, el hombre continuó su camino, seguido por los demás adultos, excepto Phuwin, quien se acercó a los chicos.
–¿Saben? Desde que entré, Zhang Dahao ha sido un misterio. Una parte de mí se sintió atraída por la mente y genio del sujeto, pero hay algo siniestro en él. P'Liu Siming tiene razón... Será mejor que lo dejen en paz, sino pueden terminar igual o peor que Huang Xitian –confesó el mayor, abandonando luego de eso al par.
–Huang Xitian... ¿Por qué tengo el presentimiento de que sabes algo sobre él? –preguntó Akane, sin recibir respuesta del hombre.
–No importa...
–¡Claro que importa! Podemos hablar con él sobre...