–primer saque fuera–Grito nuestro entrenador al ver como yo fallaba mi saque
"Tengo que lograrlo, soy bueno en esto, se que puedo hacerlo"
1...2...3, tres segundos fue lo que me tomo para darme cuenta de lo equivocado que estaba, ese tiro me hizo darme cuenta que aún me faltaba mucho para alcanzar a todos.
Aún así no me rendía, seguía tirando, no importaba cuánto siguiera anotando, si no ganaba no servía de nada, seguía una y otra vez, aunque mi revés me fallaba, y no podía moverme rápido por la cancha, entonces llegó ese tiro, jure lograrlo pero solo golpeó la red... ¿había perdido?
–¡Set!
Ya no aguantaba más, otra vez había perdido, quería llorar, pero no podía, no enfrente de todos, me sentía devastado sin nada que pudiera hacer
–oye...ten
Levanté la vista era Amaya, extendiendo una botella de agua hacia mi.
-Lo hiciste bien, solo tienes que practicar más tu revés-exclamo mientras se sentaba a mi lado
–¿A si? Que sorpresa–dije instintivamente, no porque no me agrade, sino porque se que tenía razón
–Dime aún piensas lo de Asher, si sigues así nunca le podrás ganar en las eliminatorias, necesitas aprender más– me recriminó
–¿Y a ti desde cuándo te importa?–le reclame, au. Sabiendo que tenía razón
–el problema contigo...
Pauso un breve momento mientras la volteaba a ver, el tiempo empezó a ir lento, ahí note sus ojos, café, ese café que no es común ver, y mi cuerpo sintió un escalofrío, era extraño.
–el problema contigo es que piensas mucho en lograrlo o no, en vez de disfrutar tu proceso–Continuaba diciendo– Se que te esfuerzas demasiado y está bien, pero también aveces, solo tienes que tomar un descanso
–No es fácil...
–Bueno, quien soy yo para decirlo, pero si hoy quieres aunque sea tomarte 5 min de descanso y dejar de pensar en ti, llega a verme a mi presentación, es a la 2:00
–¿Y si no llego?–le mencioné con un tono burlón, después de todo ella era una desconocida para mí
–Se que lo harás, después de todo, por dentro eres rebelde como los demás– Se rio mientras se levantaba para irse
Me quedé sentado, terminando mi botella de agua, no sabía que había pasado, solo una cosa tenía seguro, me sentía raro, era como si mi cuerpo no me reaccionara, y era la primera vez que me pasaba.
Aunque todo eso paso rápidamente, empecé a pensar en su propuesta osea quien se cree, pensé en ese momento, ¿cree que iré a verla?
Aunque bueno no perdía nada, esperé hasta la tarde y entré a ese salón, al parecer estaba lleno de mujeres y yo siendo el único chico entre todo el público, entonces empezó, las luces se apagaron y en el centro estaba ella, la música empezó y ella se movía a la par.
Sus movimientos eran fluidos, las aureolas generadas al moverse con la cinta, y esa concentración, la hacían resplandecer en el teatro,su piel era blanca como escarcha, su ojos café como el otoño, sus labios llenos de ese rojo carmín y esa facilidad de moverse con concentración, era algo que me hacía de alguna manera, sentir vivo.
era como ver un atardecer, como si mil agujas se clavaran en lo profundo de mi pecho, hasta llegar a tocar mi alma, era algo que no podía describir, porque nunca había sentido eso, era raro y aunque me enojara sentir eso no podía negar lo que mi mente pensaba...
-Es...hermosa
Esas fueron las únicas palabras que salieron de mi boca, aunque rápidamente me mordí la lengua
"Vaya que eres imbécil, como le dirías eso a una desconocida, acaso estás cayendo en sus juegos"
Fue lo que pense, aunque yo no decía cosas porque si, es como si algo dentro de mi estuviera cambiando, quizás era el hambre que me tenía así, pero me sentía, tranquilo, había dejado mis problemas aparte, al parecer hice bien en venir.
La presentación termino, y recibió todos los aplausos del mundo, y entonces me di cuenta de que ella era increíble, aunque no pude pensarlo mucho pues rápidamente salimos juntos a comprar algo para comer, al menos en eso sí la consideraba una compañera, en tener hambre siempre
–Oye Carden, ¿Que tal te pareció?– pregunto ella con una sonrisa reflejada en su rostro
–Estuviste grandiosa, aunque aún sigo sin saber porque me invitaste para que me sienta mejor, después de todo yo no tengo que ser tu prioridad, apenas y nos conocemos– respondi ante su pregunta
–es por una pequeña razón, Ich mag
El silencio se hizo presente, no sabía que decir, que significaba esa palabra
–Que.....
–Ush ya nada olvídalo, mejor aprende Alemán de una buena vez, no por nada está academia lo enseña– me regaño mientras agarraba sus papas que había pedido
–La verdad no me interesa mucho, prefiero el inglés, ese si me abriría metas o oportunidades de trabajo
–vaya parece que alguien sigue de opstinado, que no se te olvide que sigo enojada contigo por perder
–¿Acaso estabas enojada?–Pregunte admirado, ya que no lo había notado en todo el día
–¡Si tarado! Después de todo Vi como te humillaron, tienes que practicar tu revés y no quiero excusas– me grito
–Esta bien... Tranquila ganaré–Respondí seguro-despues de todo yo nunca he sido de los que se rinden.
–me lo imagino, Ich will, dass du kämpfst.– me dijo con una tranquilidad fascinante aunque obvio no le entendi–significa que quiero que luches por tus sueños
Fueron las últimas palabras de ella antes de irse y dejarme solo, no sabía que hacer, era raro, pero con ella sentía paz.