La calamidad

23

«-Es tiempo de retirarnos-»

Una fría voz perteneciente a la recién aparecida figura expreso con un tono bajo

Con túnicas de monje mis ojos temblaron levemente al percatarme de la apariencia peculiar de esta recién llegada

La tela café parecía estar limpia, planchada y expelia un aura peculiar, las manos y pies al igual que su compañera estaban ocultos detrás de esta ropa conservadora mientras que su rostro permanecia oculto por la capucha de la túnica

Su cara oculta no paso desapercibida para mis ojos ya que aunque podía esconderse del ojo humano común mi ojo de androide me permitió vislumbrar la linda cara de una chica de veintitantos con un tono de piel blanco, aunque su cara estaba llena de cicatrices en general poseía una cierta belleza peculiar

No me sorprendi demasiado por su estilo de vestir o su apariencia, de hecho sus túnicas de monje iban con la vestimenta de la compañera que parecía ser una monja de blanco…

Honestamente no fui un experto en estos temas, asi que para mi esta mujer de blanco era una monja

Como una persona de pensamientos sencillos no profundice mas en su identidad

«-Mm… ok-»

La dama de blanco retrajo sus guantes blancos hacia sus túnicas mientras colocaba sus dos palmas a la altura de su pecho una sobre la otra como si se estuviera disponiendo a rezar

Ante mis ojos una escena algo nostálgica ocurrió

Ya que la mujer se dispuso a Orar acompañada de la monje que se habia colocado a sus espaldas mientras que mi hermana las imitaba

*-_-*

Y ahora, que hago ¿?

Incómodamente observe a los presentes orar….

No sentí enojo o extrañeza, las religiones no eran cosa desconocida para mi

Fue una lastima que habia olvidado como orar, de otra forma lo habría hecho para poder encajar en este grupo, como no sabia hacerlo me limite a guardar silencio

“Debo volver a repazar estos temas, si vuelvo a mexico debo encajar en la sociedad”

Pensé mientras colocaba esta tarea en mi lista de pendientes

Fue imperativo conocer algunos temas para poder pasar desapercibido

*Oraciones en voz baja*

Las oraciones de las mujeres continuaron durante algunos minutos antes de que todas levantaran sus cabezas con el clásico

“Amen”

Mi cara estaba algo incomoda mientras el pequeño ajolito me preguntaba

“Que están haciendo ¿?”

La aguda voz infantil andrógina estaba muy interesada por lo que estaban haciendo

Como estábamos compartiendo sentidos pudo ver lo mismo que yo

Como no quería explicarle y distraerme le respondi

“Estan orando, es algo que hacen los cristianos, em…”

El ajolito dentro de mi mar del alma manifestó un signo de interrogación con suma curiosidad

“Cristianos ¿? Eso con que se come ¿?”

-_-

Cof cof cof ¡!!

Mi cara se perturbo ante la inocente pregunta de mi hijo por lo que sin querer me converti en el centro de atención del grupo

La dama de blanco me miro, la monje me miro, mi hermana tampoco se quedo atrás

«-Sucede algo hermanito ¿?-»

Aleida con sus largos cabellos pelirrojos me miro

Que le sucedia a su hermanito que de repente se habia incomodado ¿?

….

«-em… nada… solo… el ajolito comenzó… a hacerme cosquillas… losiento…-»

*!*

«-Oh,, el pequeño sobrinos, jeje, ellos hacen esas cosas supongo-»

Aleida sonrio gentilmente mientras observaba mi camiseta roja como queriendo ver detrás para observar al pequeño ajolote

“Fuck”

Al ver esto al instante me preocupe, accidentalmente comprendi que habia cometido un error

Las mujeres volvieron tocar el tema del ajolito

«-usted, será mejor que entregue el ajolote a la embajadora-»

«-un ser sensible no puede estar en manos de alguien como usted, y menos como una mascota-»

Mientras maldecía en mi mente las peores cosas que podrían ocurrir de hecho sucedieron

La monje de café recién llegada me miro con un cierto toque frio he insolente mientras exiguia que entregue el ajolote

Escuchando sus palabras incluso aleida se puso de pie con un rostro preocupado

«-El no pu……..-»

*!*

Plap ¡!

Un poderoso golpe de palma sobre la pared retumbo dentro del hogar

Las vibraciones dentro de la estructura de madera hicieron que mi hermana se tornara temerosa

Aleida cayo hacia el sillón con una cara palida

«-Los seres sencibles tienen que estar con los suyos-»

Las palabras heladas de la monje dejaron en claro que no tenían intención de permitir desde un principio que este ajolote permaneciera en mis manos

Aleida estaba perturbada por la demostración de poder por lo que con su rostro nervioso miro hacia la embajadora pidiendo algo de comprensión mientras apretaba mi brazo

No quería que mi ajolote abandonara mis manos

Lamentablemente la embajadora respondió

«-Mi compañera tiene razón, un ser sensible es un ser como nosotros-»

«-Es mejor que vuelva a su hogar, nosotros ayudaremos a que eso suceda, el no es una mascota-»

*!*

Con un rostro entriztecido mi hermana me miro como pidiendo disculpas sin intentar resistirse mas ante la decisión de este par de hembras humanas

“Quitarme ¡?? A mi hijo ¡??”

“Que broma”

Dije en mi mente

Mis ojos cafes observaron fríamente a este par de mujeres antes de ponerme de pie

Sorprendentemente mi acción provoco que la monje de café se colocara en guarda

Acaso percibió algo de peligro en mi ¿?

No lo supe y no me importaba, querer llevarse a mi hijo ¿?

Solo por que querían ¿?

«-Si intentan llevarse a mi pequeño Ajolito, ambas moriran-»

*!!*

Mis palabras con un tono extremadamente serio dejaron a este par de mujer en silencio




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