La chica que rompió la pista

Capítulo 15: Rumores

🫢🫢🫢

El problema con los rumores…

es que casi siempre comienzan cuando nadie los está esperando.

Valeria lo descubrió una mañana mientras desayunaba.

Estaba sentada en su cocina con una taza de café y una tostada cuando su teléfono empezó a vibrar.

Una vez.

Dos veces.

Tres.

—¿Qué está pasando? —murmuró.

Miró la pantalla.

Camila.

Diego.

Camila otra vez.

Y varios mensajes del grupo del equipo.

Valeria abrió el chat.

El primer mensaje de Camila decía:

“Por favor dime que ya viste esto.”

Valeria frunció el ceño.

—Eso nunca es buena señal.

Abrió el enlace que había enviado.

Era una publicación en redes deportivas.

Un titular grande decía:

“¿Favoritismo en el equipo? La atleta que recibe atención especial del entrenador.”

Valeria sintió algo incómodo en el pecho.

Bajó un poco más.

Y entonces vio la foto.

Ella.

Hablando con Adrián en el estadio.

El momento en que él la ayudaba a bajar de la grada.

El pie vendado.

El brazo de Adrián sosteniéndola.

Debajo de la imagen había un comentario.

"Algunos atletas tienen que entrenar duro para ganar su lugar… otros solo necesitan caerle bien al entrenador."

Valeria se quedó mirando la pantalla.

En silencio.

—Wow.

Tomó un sorbo de café.

—Eso fue rápido.

El teléfono volvió a vibrar.

Camila estaba llamando.

Valeria contestó.

—Buenos días.

Camila no sonaba tranquila.

—¿Ya lo viste?

Valeria suspiró.

—Sí.

—Eso es ridículo.

—Lo sé.

Pausa.

Camila habló más bajo.

—Fue Daniela.

Valeria no respondió de inmediato.

—Probablemente.

Camila continuó:

—El equipo está furioso.

Valeria miró otra vez la publicación.

Miles de visualizaciones.

Muchos comentarios.

Algunos defendiendo.

Otros criticando.

—La gente cree cualquier cosa —dijo finalmente.

Camila suspiró.

—¿Estás bien?

Valeria pensó unos segundos.

—Estoy… molesta.

Pausa.

—Pero no sorprendida.

Camila murmuró:

—Vamos a arreglarlo.

Valeria negó con la cabeza, aunque Camila no podía verla.

—No.

—¿No?

—No podemos pelear con todo internet.

Camila guardó silencio.

—Entonces ¿qué harás?

Valeria miró su tobillo vendado.

Luego la foto.

Luego el titular.

—Lo único que sé hacer.

—¿Qué?

Valeria respondió con calma.

—Entrenar.

Más tarde ese mismo día, Valeria llegó al estadio.

El ambiente era diferente.

Algunas personas la miraban.

Susurraban.

Camila apareció inmediatamente.

—Quiero golpear a alguien.

Valeria levantó una ceja.

—Por favor no empieces una guerra.

Diego se acercó también.

—El entrenador está hablando con la dirección del club.

Valeria frunció el ceño.

—¿Por el rumor?

Diego asintió.

—Sí.

Valeria suspiró.

—Genial.

Camila apretó los puños.

—Esto no es justo.

Valeria intentó sonreír.

—Tranquila.

—¡No!

Camila la miró.

—Has trabajado demasiado para que alguien diga que todo es favoritismo.

Valeria no respondió.

Porque en el fondo…

esa era exactamente la herida que Daniela quería tocar.

En ese momento Adrián apareció.

Su expresión era más seria de lo normal.

Se acercó a Valeria.

—Tenemos que hablar.

Camila murmuró:

—Oh, esto se pone interesante.

Valeria caminó con Adrián hacia un lado de la pista.

—Supongo que ya vio el artículo.

Adrián asintió.

—Sí.

Valeria respiró profundo.

—Lo siento.

Adrián frunció el ceño.

—¿Por qué?

—Porque esto lo involucra a usted también.

Adrián respondió con calma.

—Los rumores no me preocupan.

Valeria lo miró.

—A mí sí.

Adrián cruzó los brazos.

—No cambian la realidad.

Valeria señaló la pista.

—Pero cambian la forma en que la gente la ve.

Adrián la observó unos segundos.

Luego dijo algo firme.

—Tú te ganaste tu lugar aquí.

Valeria bajó la mirada.

—La gente no siempre cree eso.

Adrián respondió inmediatamente.

—Entonces tendrán que verlo en la pista.

Valeria levantó la mirada.

Adrián continuó:

—La única respuesta que importa…

miró el estadio.

—es ganar.

Valeria respiró profundo.

Una pequeña sonrisa apareció.

—Bueno.

Pausa.

—Eso suena peligrosamente motivador.

Adrián levantó una ceja.

—No te acostumbres.

Valeria rió un poco.

Pero cuando volvió a mirar su teléfono…

vio que el rumor seguía creciendo.

Y por primera vez desde que empezó esta aventura…

entendió algo.

El campeonato nacional ya no sería solo una carrera.

Sería una batalla.

🔥 ⚡ ❤️



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En el texto hay: romance odio humor

Editado: 04.04.2026

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