Elena nos explicó la verdad.
La segunda Luna no era un clon.
Era una conciencia creada a partir de recuerdos.
Para construirla habían utilizado fragmentos de mi memoria.
Pero también habían utilizado fragmentos de Adrián.
Por eso él seguía conectado al sistema.
—Si destruimos la copia —dijo Elena—, destruiremos también la conexión que mantiene a Adrián aquí.
—Entonces no podemos hacerlo.
—No.
—¿Qué otra opción existe?
Elena permaneció en silencio.
—Desconectar el sistema.
—¿Y qué pasará?
—Los recuerdos regresarán a sus dueños.
—¿Y Adrián?
—Él tendrá que elegir.
Lo miré.
—¿Elegir qué?
Adrián respondió:
—Quedarme o desaparecer.
—No.
—Luna.
—No voy a dejar que desaparezcas.
—Tal vez no dependa de ti.
Me levanté.
—Entonces encontraremos otra manera.
Salí de la habitación.
Adrián me siguió.
—¿Por qué haces esto?
—Porque tú hiciste lo mismo por mí.
—Yo estaba muerto.
—Y aun así me salvaste.
Él sonrió.
—Siempre fuiste terca.
—Y tú siempre fuiste insoportable.
Por primera vez en mucho tiempo, ambos reímos.
Pero la risa duró poco.
Las luces comenzaron a parpadear.
La segunda Luna apareció en una pantalla.
—Luna.
—¿Qué?
—Si quieres salvarlo…
La imagen se distorsionó.
—Tendrás que recordar el último recuerdo.
—¿Cuál?
—El que borraron antes de que muriera.
La pantalla se apagó.
✦ Frase final
“Recordar tiene un precio, pero algunas verdades merecen pagarse aunque duelan.”
✦ Elyvessa ✦