La máquina comenzó a absorber nuestros recuerdos.
Elena gritó:
—¡Ahora!
Adrián se sentó.
Yo me coloqué frente a él.
—¿Qué estás haciendo?
—Lo que debí hacer hace cinco años.
—No.
—Luna.
—No quiero perderte.
—No me estás perdiendo.
Tomó mi mano.
La máquina se activó.
Vi nuestra infancia.
La primera vez que nos conocimos.
Las tardes en la biblioteca.
Nuestros dibujos.
La habitación 17.
La noche del accidente.
Y entonces vi algo más.
Yo había escrito una frase en una hoja antes del procedimiento.
Si uno de los dos olvida, el otro debe recordar.
Adrián me miró.
—Lo hicimos.
—¿Qué?
—Cumplimos la promesa.
La segunda Luna comenzó a desaparecer.
—Gracias —dijo.
—¿Por qué?
—Por darme un recuerdo propio.
La luz aumentó.
Adrián comenzó a hacerse transparente.
—¡No!
—Luna.
—No quiero.
—Recuerda mi nombre.
—Adrián Vega.
Sonrió.
—Eso es todo.
La luz nos envolvió.
Y durante unos segundos sentí que el mundo entero desaparecía.
Después…
silencio.
✦ Frase final
“Antes de desaparecer, algunas personas no piden que las salvemos; solo piden que nunca olvidemos que existieron.”
✦ Elyvessa ✦