La Corona De Las Profundidades

PREFACIO

Las leyendas murmuran y cuentan acerca de una mítica sirena, nacida de las insondables profundidades oceánicas se cuenta que incluso el mar le rinde pleitesía como si venerara a una diosa.

Las Bestias de las Profundidades la obedecen y se inclinan ante ella proclamando a esta como su reina, su canto dulce y melódico, somete y seduce a sus oyentes no hay ser que sea capaz de resistirse a ella.

Se cuenta que es hija del Dios del Océano y los Mares aunque otros relatos la asocian con la muerte, los hombres se embarcan al mar con la ambición de localizarla con la promesa de un poder inimaginable si llegan a encontrarla.

Se cuenta que es tan hermosa que su belleza rivaliza con la de las diosas más etéreas, los que la han visto cuentan que es como ver a un ser divino.

En otros de los tantos mitos se dice que quien obtenga su corazón...Obtendrá el ilimitado poder de las profundidades, se dice que su corazón vale su peso en oro y que toda la magia del abismo reside en él, quien lo posea dominará el inconmensurable poder del mar.

🌊

Kai creció en medio del océano a bordo del Terror de las Profundidades, rodeado de leyendas e historias sobre los mares, su favorita siempre fue la de la Princesa Sirena.

Kai soñaba con encontrar a dicho ser, imaginando a una preciosa ninfa, las leyendas solían decir que la hermosa princesa solía ser vista cerca del Ojo de las Tormentas cerca de los Corales Susurrantes jugando con los delfines y cantando melodiosas canciones a los habitantes del fondo marino; cada que pasaban cerca Kai se aferraba a la proa deseando poder verla.

Una noche Kai vagaba solo por la costa de Playa Azul en Solaris, la Nación del Sol gobernada por la familia Brissac cuando noto a una persona diminuta completamente inerte contra la arena, tenía el cabello blanco esparcido y revuelto, tenía el labio partido y algunos rasguños por el cuerpo.

Su pequeño cuerpo estaba enfundado en un corset con escamas tornasoladas que se ajustaba a sus curvas acompañada de una falda de organza turquesa enredada entre sus piernas, se veía extremadamente débil pero aún parecía seguir respirando, con delicadeza la tomó en brazos llevándola hacia una pequeña cabaña de playa oculta entre la cima de algunas palmeras.

Con cuidado Kai trató de sus heridas limpiando con extrema sutileza, Kai no pudo evitar notar lo bella que era, parecía un ángel descendido desde el mismísimo Ara a la tierra, su rostro apacible y etéreo, una pequeña y hermosa ninfa.

Kai la cuido varias semanas mientras la tripulación se encontraba reabasteciendo provisiones y saqueando las islas cercanas a la costa del Continente de Titán.

Cuando por fin ella despertó parecía confundida y alerta, Kai se encontraba diseñando algunas joyas de aquacoralis cuando la oyó quejarse.

—¿Cómo te sientes?—, preguntó Kai suavemente mientras se acercaba con delicadeza temiendo asustarla. Kai jadeo de asombro al ver que sus ojos eran de un azul verdoso ligeramente turquesa era como si el mar se hubiera encapsulado en sus ojos.

—. Bien, gracias—, contestó, su voz era melodiosa aunque ligeramente rasposa—¿Quién eres tú?—, preguntó mirándolo con desconfianza.

—Kai ¿Tu eres?

—Kallista—Kai sonrió, Kallista lo analizó en silencio, el cabello color del ébano le caía sobre la frente, sus ojos brillaban impetuosos similares a la tempestad, tenía la piel ligeramente bronceada y una musculatura decente. Le calculaba unos diecisiete o dieciocho tal vez.

—. Un gusto bella—, ella intentó ponerse de pie pero al instante se tambaleo pero él la sostuvo—. No deberías ponerte de pie aún tus heridas eran bastantes graves apenas sobreviviste—, dijo con preocupación, su cintura era pequeña y estrecha.

Los días pasaron la cercanía entre ambos creció, Kallista le contó de su hogar el mundo de las aguas revelando que era una sirena, Kai le contó de la vida en altamar como marinero la compresión entre ambos fue casi instantánea como si sus almas supieran desde el principio que estaban destinadas a estar juntas.

Sin embargo...Ella se esfumó en una noche tempestuosa, como si las marejadas y las nubes de tormenta se la hubieran llevado para siempre, dejando solamente un corazón roto... Algunos cuentan que aquel marinero aún la espera en aquella playa otros dicen que después de su partida se arrancó el corazón y no ha dejado de buscarla mientras vaga por los océanos malditos de Thalessa en busca de su amor perdido...Otros dicen que su corazón ha sido consumido por la venganza y que mientras vaga por las aguas maldice su nombre y promete destruirla.




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