La encontré sobre mi ventana.
Una rosa. Frasca, perfumada, perfecta. Mi Favorita.
Aunque —Nadie— Lo sabía.
A su lado una nota pequeña,escrita con tinta oscura.
• Desde las sombras yo estoy,te estoy esperando. •
No tenía firma. Ni pista ninguna.
Pero al tocar el papel...sentí que no era la primera vez que lo hacía.
No dije nada.
Guarde la flor entre las páginas de un libro,como si fuera un secreto que el viento me había regalado.
••• ° •••
A día siguiente,otra rosa.
Otra nota.
Otra vez la misma caligrafía,con otra frase que me hizo temblar.
Mis padres, claro, pensaban que era cosa de mi prometido.
—Que romántico — Decía mi madre—. Que afortunada sos.
Pero yo sabía.
Sabía que no era el.
mi promedio no sabía nada de flores.
Ni de silencios.
Ni de lo que era mirarme como si pudiera verme.
••• ° •••
A la tercera mañana desperte con el corazón inquieto.
No por las rosas.
Ni siquiera por las notas.
Sino por el símbolo.
El mismo que había grabado. en mis sueños.
En su máscara. En algún rincón de mi memoria.
decidi buscar.
primero en la biblioteca de casa.
Después,en la del pueblo.
Mis padres hablaban de la boda como su ya fuera mañana.
Y yo necesitaba aire.
Verdad... Algo mío.
me escape.
Literal.
Me puse un vestido sencillo,me recogió el cabello y salí sin pedir permiso.
••• ° •••
La biblioteca del pueblo Olía a polvo viejo y a papel en pena.
Era perfecta.
Busque entre estanterías altas, libros encuadernados en cuero, páginas agrietadas por el tiempo.
Nada.
Una hora.
Dos
Nada útil.
Estaba por rendirme, con el símbolo aún ardiendo en mi mente, cuando me giré…
Y choqué con un cuerpo.
Firme...cálido.
mis ojos tardaron medio segundo en reconocerlo.
Pero mi alma lo supo al instante.
Era el.
El esmascadado.
Aunque no llevaba máscara ahora.
Su rostro estaba a la luz.
Y Aún así... Seguía siendo un misterio.
Iba a hablar.
A pregúntale quién era,que queria, por qué me buscaba en sueños.
Pero entonces se oyó otra voz.
—¡Elyra! — dijo mi prometido desde la entrada —. ¿Está aquí?
El mundo se cerró.
El me miró.
Yo lo mire.
Y sin decir nada, me tomó de la mano y me guió entre las estanterías.
Nos escondidos en un rincón apenas iluminado.
Éramos dos sombras entre libros viejos.
—¿Porque...?— alcancé a susurrar.
Él me miró con los ojos más tristes y más intensos que jamás había visto.
—Por que no quiero que te encuentren..si todavía no te encontraste a voz misma.
Mi corazón latía tan fuerte que no escuché nada más.
Ni la voz de mi prometido.
Ni lo pasos.
Ni siquiera a mi "amiga" gritadole afuera.
Solo sentí su aliento.
Su cercanía.
su presencia.
Y su silencio.... Que decía todo lo que nadie se animaba a decir.
• Fragmento del diario de elyra •
→hoy me perdí en un rincón.... Y por primera vez no quise que me encontrarán.
Pero su mirada solo me grito lo que yo calle toda la vida.
Talvez no me esta salvando.
Talvez solo me está enseñándo como salvarme sola
•| Nota de la autora |•
Hay momentos en la vida en los que no sabemos si alguien viene a rescatarnos... O a despertamos.
este capítulo habla de eso.
De las señales que llegan en silenco.
De las cosas que reconocemos sin haberlas vivido antes.
De la extraña sensación de tocar algo y sentir que ya lo habíamos sentido.
Las rosas no son solo un gesto romántico.
Son un símbolo.
Un llamado.
Elyra comienza a entender que el verdadero conflicto no es entre dos hombres,ni entre el deber y deseo.
Es entre lo que el mundo espera de ella...lo que su alma empieza a recordar.
Gracias por caminar entre sombres y estanterías viejas.
Gracias por escuchar los silencios dicen más que las palabras.
A aveces, perdernos es el primer paso para encontrarnos.
Con cariño....la autora🤍