La decisión que cambió mi destino

Libro 2: Un camino diferente: Una desición complicada: Parte 2

—No necesito que me defiendas. Escucha, maldito perdedor. —me miraba.

—¿Perdedor? Actualmente soy más fuerte que tú.

—Por ahora, ¡Pero eso no viene al caso! No quiero hacer esto, pero no me queda otra alternativa.

—¿Y qué es?

—Déjame hablar. Podemos… —con rapidez añadió. —podemos pedirle ayuda a mi hermano.

—¿A tu hermano? —cuestionó Shader. —ese desgraciado te quitó todo, ¿Por qué nos ayudará?

—Es de los tipos que ayudan a cambio de algo, ¿Verdad? —expresó Calista.

—Y él es alguien impredecible. Y no le digas así, sigue siendo mi hermano, sólo yo puedo hablar mal de él.

—Siento haberme sobrepasado, pero es la verdad. Gente así no merecen respeto de nadie. Ni siquiera el tuyo luego de lo que te hizo.

—¿¡Crees que no lo sé!? ¡Ese malnacido siempre me jodió, pero…! Es la única familia que me queda.

—Yo… Lo siento.

—No importa, ¿Ustedes qué dicen? ¿Están de acuerdo en pedir su ayuda?

—Pienso igual que él. —contesté. —pero… ¿Tenemos otra opción? Es el único que conocemos con el poder de ayudarnos. Tal vez tenga mérito por ser el supuesto elegido por el espíritu, pero soy considerado un delincuente.

—No tengo nada para opinar, si nos va a ayudar para que no nos moleste más ese gordo de mierda, por mí bien.

—Si están todos de acuerdo, vayamos ahora mismo.

—Mejor comamos, tengo hambre. —comenté. —¿Qué compraron?

*

—¡No puedo creer que hayan gastado mucho dinero por comida! ¿¡Cómo se les ocurre comprar comida de primera!? ¿A caso nadamos en dinero? —Calista los miró con furor.

—Lo sé, ella no me hizo caso. Y no quería hacerle frente para no dañarla.

—¿¡Así que es tu culpa!? ¡Te voy a matar! —se abalanzó con mucha ira, intentando tomarla desde el cuello.

Isolde envolvió su mano con un puño de tierra.

—¡Espera! —Shader puso sus manos en ellas. —no peleen. Calista, el dinero ya no es problema, ¿Recuerdas? El hermano nos ayudará para que no nos moleste más, no nos quitará más monedas. Así que tranquila.

—Pero lo hizo antes de esa idea, no cuenta. —no le quitaba la mirada.

—Vamos, no es para tanto. —mencionó Throgar. —son sólo unas monedas.

—¿Sólo unas monedas? Entrégame el saco ahora mismo, Shader.

—Sí.

—Calista, te entiendo, sin embargo, ahora no podemos pelearnos. —expresé. —pero las cosas caras las comerás tú.

—¿¡Por qué ella!? ¡Es para mí!

—Lo era, pensaste sólo en ti. Tómalo como un castigo por tu egoísmo.

—En ese caso no los llevaré con mi hermano.

—No lo hagas, pero él seguirá quitándote dinero. Y no puedes separarte porque ya confirmamos un grupo permanente.

—Por favor, Isolde. Llévanos con tu hermano. —expresó Shader. —una vez que nos solucione nuestro problema, podremos tener ingresos propios.

—Qué molestos… Bien… Los llevaré igual. Cómete todo si quieres, malnacida.

—No hace falta que lo digas. —mordió con fuerza el pan blanco. —vaya, es muy rico para ser de este pueblo.

—Porque no es del… —añadió Shader.

—¿Es de la capital? ¡Por eso salió tan caro! —me vio un momento por alguna razón. —no importa, no discutiré más, de todas formas, las comeré yo.

—¿Iremos ahora mismo? —preguntó Throgar.

—Ya terminamos de comer, así que sí. —contesté.



#1541 en Fantasía
#262 en Magia

En el texto hay: reencarnación, fantasa y magia

Editado: 16.03.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.