La decisión que cambió mi destino

Libro 2: Un camino diferente: Una desición complicada: Parte 5

—E, está bien, de verdad… No… No te preocupes. —sonaba algo nerviosa, y eso me hizo imaginar una razón que me hacía imposible de creer, así que supuse que se debía por la ridiculez de arrodillarme. —puedes levantarte.

—Mi estupidez te incomodó, ¿Verdad? Claro… No lo haré de nuevo.

—Yo no…

—¿¡Y ustedes qué!? —pregunté acercándome por detrás—. ¿Están saliendo en secreto? —sonreía mientras le acariciaba la cabeza a Shader.

—¿¡Qué te pasa, pedazo de imbécil!? —se levantó golpeándome el estómago y fue con Calista.

—Fue una broma… —me sostenía el estómago.

—Eres un idiota, amigo.

Me senté a su lado.

—¿Pero sí están saliendo? —le susurré—. ¿Cuánto tiempo estuve dormido?

—Estuviste casi dos semanas desmayado. —contestó Throgar.

—¿¡De verdad tanto tiempo!? —el reflejo me hizo inclinar hacia Calista, como si buscara la verdad en ella, pero de inmediato regresé a Throgar—. ¿Estás seguro?

—Mi percepción en el tiempo no falla. Si dudas de mí, pregúntales a ellos.

—¿He? Te creo, sólo… Me sorprendió. Lo siento si te ofendí.

—Esta nueva ropa te sienta mejor, la otra que tenías era muy extraña. —comentó Throgar.

—¿En serio? Supongo que sí lo era… —me reía despacio con un poco de nervio.

—Pero estaría bueno que te compraras ropa adecuada para tu estilo de combate. —mencionó Isolde.

—¿Ahora también te intereso?

—¡Cierra el pico, idiota! ¡Sólo lo mencioné para que no te estorbara en el combate y nos jodieras!

—Ella tiene razón. No lo de idiota, claro. —añadió Shader. —te estorbaba demasiado.

—¿Eso creen? ¿Y tú qué dices? —miré a Calista.

—¿Y… Por qué… Pides mi opinión? —desvió la mirada.

—¡Ah, es porque todos opinaron de mi ropa! Eso es todo…

—No es cierto, yo no dije nada. —mencionó Throgar. —sólo dije que te quedaba bien la ropa que llevas ahora.

—¿Ves? Todos no lo hicieron. La opinión de ellos tres bastan, yo no peleo como ustedes.

—Claro… Te entiendo… —sonreía rascándome la cabeza. —hasta ahora no sabía pelear, y creí que tú sí… Perdón por eso, ¿Por qué me estoy disculpando todo el tiempo? Maldición… ¿Qué me pasa?

—Es una lástima que los hayan llevado a juicio por querer salvar a esclavos.

—Lamentablemente así funciona la ley. —expresó Shader. —es injusto, pero no podemos hacer nada.

—Todo por culpa del Rey. —mencionó Isolde.

—¿Por qué lo dices? —preguntó el anciano.

—¿No es obvio? Él pone las leyes en el reino.

—En eso te equivocas.

—¿Que me equivoco? —cuestionó molesta. —no tiene sentido lo que dices. Él es el Rey y puede hacer lo que le plazca.

—Tal vez tú lo veas así, pero no funciona de esa forma, el Rey no tiene el poder de todo. Ya no es como antes, existen otras personas que también tiene la autoridad para influir en el reino. Se llama democracia, es algo nuevo que se implementó hace poco. Algunos todavía no creen en eso.

—¿Es por eso que los jueces hacen lo que quieren? —pregunté molesto.

—¿A qué te refieres?

—Hay un juez que nos está pidiendo más dinero cada vez que le pagamos la supuesta fianza.

—¿Fianza? ¿Te refieres al pago para estar libres? Nunca escuché esa palabra.

—¡Sí! ¡A eso me refería! El pago… —reía nervioso. —qué idiota soy, usando palabras de mi mundo.



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En el texto hay: reencarnación, fantasa y magia

Editado: 16.03.2026

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