La decisión que cambió mi destino

Libro 2: Un camino diferente: El encuentro de una lengua: Parte 2

—No… ¡Pero nosotros nos enfrentamos a un Liche!

—¿¡En serio!? Eso es información valiosa. Dime, ¿Quién lo derrotó?

—Pues… Quisiera haber sido yo, pero fue Riddon, el líder un gremio. Nadie interesante.

—No te cae bien, ¿Verdad?

—¿Tanto se nota? Es muy engreído.

—Tal vez lo parezca al principio, pero es todo lo contrario. —sonreía.

—¿Lo conoces?

—¡Claro! Fue el vicecapitán anterior. Dejó la guardia para poder trabajar con más libertad, ya que tenemos limitaciones sólo en la capital, a no ser que contraten nuestro servicio. Puede ser un poco injusto.

—Eso no tenía idea, no imaginé que el servicio era así, ¿Ahora quién está?

—Una mujer se corazón, pero vive ebria.

—¿Entonces por qué la dejas?

—Después de mí, es el mejor elemento que tenemos. Mira, la tierra ya se está apoderando el suelo rocoso, quizás encontremos arbustos silvestres, o algún árbol con frutas.

—Puede ser, ¿Vamos a toda potencia?

—Mejor no. Ahorremos energía, no sabemos qué podemos encontrar.

—Tienes razón. No me percaté. —con risa añadí—. ¡Ahora parezco un novato!

—No te preocupes, estuviste días sin alimentarte e hidratarte. Tú cuerpo está desesperado.

—¿Pero qué… Mierda?

—Hay un corral con animales un tanto extraño, eso significa que hay pueblo.

—¿Entonces también hay pueblos en el inframundo? Esos mocosos de seguro estarían emocionados por ver esto.

—Mantengamos la calma, coge tus armas.

—Sí, ya estaba listo desde antes. No es por ofenderlo, pero tengo bastante experiencia en estos tipos de situaciones.

—Cierto, lo siento, estoy acostumbrado a tratar con mis hombres, siempre voy dando órdenes.

—Claro, lo olvidaba.

Nos acercamos aún más al corral y ya se podía ver algunas chozas hechas de barro. Notaron de inmediato nuestras presencias, por lo cual se apresuraron a atacarnos, pudimos notar un maná diferente a lo acostumbrado. El no tener la capacidad de identificar el poder de los demás, no podíamos saber que tan fuertes eran, así que no tuvimos más remedio que usar el máximo de nuestra fuerza.

Se abalanzaron hacia nosotros los cuatro que parecían ser los guardias del lugar. Estaban rodeándonos a bastante velocidad, pero podía verlos sin problema, y Kharion daba la misma impresión, así que nos miramos asistiendo con la cabeza y fuimos contra ellos a toda potencia con dos cada uno.

Sus golpes tuvieron demasiada potencia, aunque los frené con ambas dagas, los mantenía por más que usaran dos manos. Me hizo percatar que no eran tan fuertes, y viéndolos de cerca noté que sus cuerpos no estaban tan en forma, tenían un cuerpo delgado. Asumiendo que ellos eran los guardias, no debía ser normal que tuvieran ese físico, así que frené: Kharion hizo lo mismo, supuse que también se había percatado.

Los tomamos de sus brazos sin problema.

—¿¡Cómo es que tienen tan fuerza!? ¡Malditos!

—¡Suéltame o te mataré!

—¿Qué lenguaje es ese? —preguntó—. ¿Les entiendes?

—Es… Lengua antigua de los elfos oscuros, mi raza.

—¿De los elfos? —los miró serio—. ¿Cómo es posible eso?

—No lo sé… —los miré con seriedad. —ustedes, ¿Por qué hablan esa lengua?

—¿Esa lengua? ¿Qué quieres decir con eso? ¡Ustedes son extraños! Hablan diferente y se ven raro, ¡Pero ahora hablas normal! ¿¡Por qué!?

—¿Tienen algún líder o jefe?

—No, somos una aldea que decide entre todos. Nadie manda aquí. —contestó otro.

—Entiendo. Entonces respóndanme, ¿Por qué hablan este idioma?

—Elran, ¿Qué sucede? ¿Está todo bien?

—Eso creo…

—No entendemos, nosotros hablamos así desde que nacimos.

—Esa lengua es la de mi raza, es antigua, ya nadie la usa desde milenios.

—¿Desde milenios? ¿De dónde vienen?

—¿No tienen idea de nada? Este lugar es el reino llamado inframundo, nosotros venimos de Meire, que sería como una dimensión diferente, o algo así, que tiene diferentes razas y reinos.

—¿Razas? ¿Reinos? —cuestionó otro.

—¿A qué te refieres con inframundo y las demás cosas?

—De verdad que no tienen idea…

—¿Llegaron a algo?

—Por ahora no, pero le puedo decir que se nos complicará un poco volver a casa.

—¿Por qué lo dices?

—No tienen idea de nada de Meire ni de que este lugar es el inframundo, sin mencionar que no están familiarizados con las razas.

—Es un problema… ¿Al menos no son hostiles?

—Aunque lo sean, ellos no son capaces de hacernos frente. Pero parecen ser amables.

—¿Acaso nos robarán? —preguntó el más joven.

—¿Saquearles? Claro que no. Pero si ustedes nos ayudan, se los agradeceríamos, no tenemos qué comer.

—Está bien, pueden quedarse. —contestó el que estaba hablando antes. —ustedes son más fuertes, si quisieran podrían asesinarnos a todos, ¿Qué otra opción tenemos? ¿Les gusta la carne?

—Claro.

—Parece que llegaste a algo.

—Sí, comida. —le sonreí.



#1865 en Fantasía
#363 en Magia

En el texto hay: reencarnación, fantasa y magia

Editado: 22.03.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.