La oficina de Eldric lucía bastante espaciosa y tenía buena apariencia. Se encontraba sentado mientras nosotros debíamos mantenernos de pie, algo que me frustraba demasiado, pero no decía una sola palabra para no arruinar la situación. Podía notar que ellos estaban igual que yo, aunque Shader se mostraba firme.
—Yo me tomo muy en serio las palabras de las personas, ¿Saben? Pero antes de seguir hablando, ¿Pueden decirme quién de ustedes dos son el líder? —nos miraba a Shader y a mí.
—Es él. —contestó Shader.
—¿Qué? ¿Yo? ¿Piensas eso de verdad? —no sabía cómo reaccionar ante eso. —no creo que yo pueda ser un líder, no me creo con esa capacidad.
—Amigo, tú eres más capaz que nadie, y lo sabes. Un líder siempre se preocupa por sus compañeros, se esfuerza para salvar a los demás sin importar el costo. Un líder nunca… —su mirada seria cambió, tenía los ojos apagados—. ¡Un líder nunca tiene que perjudicar a sus compañeros como yo lo hice! ¡Es por eso que tú eres más que calificado para este puesto!
Los demás no decían nada, como si estuvieran de acuerdo, en cambio yo no sabía qué pensar, fue inesperado.
—¿Cómo pueden creer que yo soy capaz de algo así? ¿¡Es que no ven lo inútil y patético que soy!? ¡Yo no valgo la pena!
—Entiendo… Entonces tú eres el líder. —su pose dejó de estar relajada hacia atrás. —de hecho, me lo imaginé desde el primer momento que te vi.
—¿Habla en serio? No le creo una sola palabra a ese malnacido de mierda.
—Esos ojos que tienes… Son los que me agradan.
—¿Le gustan mis ojos? ¿Le gustan los hombres o qué? ¿A qué te refieres con eso? Contesta.
—Y rudo… Ahora sé que no me equivocaba, nunca lo hago. Ahora, ¿Qué quieres de mí?
—¿Qué quiero? El infeliz sabe, ya se lo dijimos, seguro que quiere alguna respuesta diferente, ¿Y si le digo lo mismo? Mejor dicho, ¿Qué quieres de mí?
—¡Ja! —se puso de pie. Mientras caminaba hacia mí añadió. —no me sorprende que me dijeras eso. Verás…
—Pues funcionó.
—Lo que quiero de ti… —se puso en frente de mí. —pues yo quiero tener un gremio.
—¿Un gremio? ¿Tú? —cuestionó Isolde riendo—. ¿Desde cuándo eres lo suficiente fuerte para eso? No si quiera eres aventurero.
—Hermana… ¿Nunca se calla? —me miró.
—No… Es un dolor de muela.
—Me imagino, es por eso que… —se quedó en silencio. —en fin, como dijo mi hermana, no soy aventurero y no pienso serlo, sin embargo, quiero un gremio. Y tú eres el elegido del espíritu del hielo, el ser más fuerte de todo el reino. Y tu amigo tiene potencial también.
—¿A qué quiere llegar? Aunque me puedo imaginar.
—¿Te lo imaginas? ¿Y qué dices?
—¿Crear un gremio y ser el líder? ¿No es algo tan difícil que por eso hay sólo cinco en los últimos doscientos años?
—¿Un gremio? —preguntó Shader confuso—. ¿Nos crees capaz de hacer eso? Pero sólo tenemos dieciocho, excepto por Calista, que tiene dieciséis. Bueno, Throgar no sé cuánto tiene.
—Tengo la misma edad que tú y Lie.
—¿Que yo? Pero si tengo catorce.
—Ca… ¿¡Catorce!? —exclamó Calista. —catorce…
—¿Es en serio? —preguntó Shader.
—Ahora me cuadra por qué eres tan débil para ser el supuesto elegido.
—Así que catorce años, eres más pequeño de lo que pensé. —comentó Eldric.
—¿Por qué se sorprenden? Ni que fuera algo grave, ¿¡Y ahora qué!? ¿¡Ya no confían en mí por mi edad!?
—Tranquilo, niño. —expresó Isolde. —más respeto a tus mayores.
—Con que ahora se burlarán de mí, ¿He? Al diablo con esto me voy. Arréglate tú, Shader.
—Isolde, no vuelvas a molestarlo. —expresó Shader. —amigo, no te molestes. La edad no importa.
—¡Es cierto! —exclamó Calista. —la edad…Es sólo un número, no te preocupes por eso. —se acomodó el cabello.
—Lie, ¿Verdad? No le hagas caso a mi inútil hermana. Ya que eres alguien joven tienes más potencial. Así que está es la última oportunidad para decidir. Si aceptas mi petición, yo acepto la tuya, tengo muchos contactos importantes.
Los miré a todos: me veían serios, pero con Calista era diferente, tenía la mirada perdida y con tristeza.
—Bien, acepto. Pero ni siquiera sabemos cómo hacerlo, o si tenemos el potencial.
—Les daré un lapso de un año para que lo logren.
—¿Y si no…? —sonreí.