La desaparición de Helena Sharp.

Pensamientos finales.

Supongo que quedan algunas preguntas, e intentaré responder a ellas en la medida de lo posible.

¿Qué ocurrió con la ciudad? De un momento para otro, no estaba en los mapas. No estaba en internet o en algún lugar cualquiera. Cualquiera pensaría que alguien, cualquiera, debería saber de su existencia, pero no. No sé si fue alguna clase de efecto secundario o si hay una razón mucho peor detrás. Pero no lo quiero saber. Ya no.

Hay algo que averigüé tiempo después. Resulta que cada individuo que llegó a la ciudad era parte de la secta, no porque hayan sido captados o algo así, sino porque ya lo eran desde antes. Para explicarme, solo puedo decir esto: Blacksmith fundó la ciudad para sus fines maléficos, y cada uno de los que fue llegando al principio era parte de esos planes desde el inicio. Cada familia originaria era parte de un plan llevado durante siglos. Cada una. Y eso me aterra. ¿Por qué ese sitio? Más allá de ser un sello, no pude averiguar, incluso después de mis pesquitas posteriores, la verdadera razón. Lo único que sé es que, a raíz de la apertura de la economía, muchas personas ajenas a la secta llegaron. Esto generó una población ajena a lo que de verdad pasaba. Y eso les jugó en contra, porque terminaron muertos de una forma atroz.

¿Jennifer? A veces me envía comida y té verde por correo. No la he visto en persona después de dejar la ciudad. Mi último recuerdo de ella es el de una madre que cavaba la tumba de su propia hija. Helena descansa en la ciudad en una tumba construida con piedras y una muñeca. Es probable que ninguna de las dos esté ahí a día de hoy. Pero fue lo que pudimos hacer por ella. Ojalá ese gesto le dé algo para recordar la buena vida que tuvo junto a una madre que la amaba más que ninguna otra cosa.

¿La señora Beltcroft? En el periódico de unos días siguientes apareció una noticia: «Mujer muere en vías del tren». Mi curiosidad no se activó en el momento hasta ver una foto. Ya pueden imaginar quién era. Resulta que su nombre era Hanna R. No revelaré su apellido por privacidad. Supongo que no pudo soportar la culpa por lo que hizo. Yo tampoco podría. Espero que, si existe la vida después de la muerte, ella esté en paz. También espero que su destino no sea peor al que vivió.

¿O’Brien? Sigue trabajando en la policía. De hecho, trabaja en el cuerpo policial de la tercera comisaría de mi ciudad. Lo veo a veces. Muchas veces él pasa por mi oficina. Charlamos como si fuésemos amigos, aunque a veces creo que es solo para sobrellevar el trauma entre ambos. Lo considero un amigo. A lo menos un confidente. Es bueno tener a alguien que te apoye cuando presencias lo que yo. También está visitando a un psicólogo. Por lo que sé, le relata vivencias pesadillescas imposibles disfrazadas por sueños. De alguna u otra forma hay que sacar los miedos. Mentir es una de ellas.

¿Catalina? Ella decidió alejarse de todos. Vive al otro lado del país, cerca de la ciudad donde nos conocimos. Creo que incluso ha vuelto a hablar con sus padres. Con lo que vivimos… Supongo que es un buen motivo para perdonar. Nos hablamos por carta de vez en cuando. Ella dejó los celulares detrás para tener privacidad. Siendo sinceros, me gustaría volver a verla. Quién sabe, quizás cuando mi miedo disminuya, haga un viaje para verla. Lo que desconozco es a lo que se dedica a día de hoy. Le he preguntado varias veces, pero ella ignora la pregunta entre sus comunicaciones. Me gustaría saber que está a salvo, o que no está intentando nada peligroso.

Eso fue de los pocos que me acompañaron. Resulta curioso cómo, a pesar de conocernos por poco tiempo, todos nos ligamos a un destino imposible de evitar. Tal vez si hubiese tenido algo más de tiempo, pude haber encontrado a Helena. Pero no fue así, y es algo que me carcome todos los días. Muchos días pienso en comenzar a beber para evitar los recuerdos y el miedo. Pero no puedo. Compré varias botellas de licor. Cientos de ellas. No las puedo tocar. Algo me obliga a permanecer sereno. Incluso cuando las pesadillas me llevan a rincones de mi mente que no quiero tener en mí.

A veces… La mayoría de las noches dejo las luces encendidas. A lo menos una lámpara cercana a mí. A veces una sombra sobresalta mis sentidos. Giró y me preparó para defenderme. Sé de buena fuente que los pocos supervivientes de todo esto se sienten igual. La sanidad es algo frágil. Es algo tan frágil… Con tan solo corroer un poco el entendimiento que tenemos sobre el mundo, solo un poco, la vida cambia en un giro imposible.

Y me siento mucho peor a medida que leo el libro que Blacksmith dejó. Algunos días lo ojeo, intentando comprender solo un poco. Pero a medida que busco entre los párrafos, comienzo a sentirme agotado y cobarde. Cierró de golpe esas páginas. He pensado en donarlo, pero eso no sería buena idea de alguna forma; sin contar que tampoco sé qué tipo de institución podría querer recibirlo. En fin de cuentas, me convertí en una especie de guardián. Un trabajo que no quiero, ni le deseo a ninguno. ¿Qué tal destruir el libro? Lo he intentado. ¿Qué tal deshacerme de él, arrojándolo al mar o algo? Lo he intentado y, a medida que me acerco al océano o al fuego, algo me lo impide. Lo bueno es que sigo siendo yo mismo. O al menos sigo siendo yo mismo de lo poco que queda de yo mismo.

Sigo trabajando de detective. Muchas veces siento que no debería. No puedo retirarme, hay cuentas qué pagar. No importa qué tanto de mi sanidad se haya ido con el disparo que hice contra Beltcroft. Quiero creer que hago lo correcto. Sin embargo, me cuesta creerme mis propias palabras a día de hoy. Muchas veces ya ni siquiera saludo con certeza a quien tengo delante. Por suerte, mi reputación sigue intacta, y a pesar de mi bajo entusiasmo inicial, sigo siendo eficiente en mi trabajo. A veces, eso sí, mientras investigo entre las calles, siento que alguien me observa. Nunca hay nada ahí, pero no puedo estar seguro. A veces también busco cicatrices.

Las cicatrices… La verdad, no sé qué significaban, pero algo debía haber detrás de cada una de ellas. He tratado de investigar, y nada. El libro quizás tenga la respuesta, pero no me atrevo a buscarlas. Tal vez existían preguntas que no deban tener una respuesta.



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En el texto hay: misterio, horror, terror

Editado: 31.12.2025

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