La Deuda De Las Sombras

El reloj que empezó a correr

No me lo dijo él. Lo supe porque el aire volvió a cambiar.

Hay formas en las que el peligro no entra de golpe, sino que se acomoda, como si midiera el espacio antes de ocuparlo. Esa mañana desperté con esa sensación exacta: algo había avanzado mientras dormía. El teléfono vibró a las ocho y doce.

Número desconocido. No lo abrí de inmediato. Me senté en la cama, respiré hondo, como si el cuerpo ya supiera lo que la mente todavía se negaba a aceptar. Cuando lo leí, entendí que el margen se había reducido.

No pensé que necesitarías tanto tiempo..Supongo que subestimé cuánto cuesta soltar algo que ya no es seguro.

El pulso me martilló en las sienes.

No te escribo para apurarte. Te escribo para avisarte que el contexto cambió.

Cerré los ojos un segundo.

Él está moviendo cosas. Y cuando él mueve cosas, otros reaccionan.

Tragué saliva.

No voy a esperar indefinidamente. Mañana, a esta hora, necesito saber si te vas o si aceptás las consecuencias de quedarte.

El mensaje no terminaba ahí.

No es una amenaza. Es una cuenta regresiva.

Bloqueé la pantalla. Me quedé sentada, inmóvil, con la certeza brutal de que el trato ya no era una opción lejana ni una posibilidad abstracta. Se había convertido en una urgencia. Él apareció poco después.

Entró al departamento con el mismo control de siempre, pero algo en su postura estaba distinto. Más alerta. Más cerrado. Como si ya estuviera respondiendo a movimientos que yo todavía no veía.

—¿Dormiste? —preguntó.

—Un poco —respondí.

Me miró apenas. Lo suficiente.

—Hoy no voy a estar cerca —dijo— Voy a necesitar que te quedes acá.

El corazón me dio un vuelco.

—¿Por qué?

—Porque alguien está impaciente —respondió— Y cuando eso pasa, se cometen errores.

—¿Errores de quién? —pregunté.

Se acercó despacio, apoyó las manos sobre la mesa, inclinándose hacia mí.

—De todos —dijo—. Incluso tuyos.

Lo miré.

—¿Ya sabés? —pregunté.

No respondió de inmediato.

—Sé que el tiempo se acortó —dijo al fin— Lo sentí anoche.

—¿Cómo?

—Cuando alguien empieza a apurar lo que antes podía esperar —respondió—, es porque perdió una ventaja.

El silencio se tensó entre nosotros.

—Me escribió —dije.

Sus ojos se oscurecieron apenas.

—¿Cuándo?

—Hoy —respondí—. Hace un rato.

No me pidió ver el mensaje. No me preguntó qué decía. Eso fue lo más inquietante.

—Entonces ya estamos ahí —dijo.

—¿Dónde?

—En el punto donde no alcanza con vigilar —respondió—. Ahora hay que decidir.

—No me pidas eso —susurré.

—No lo estoy haciendo —dijo—. Te estoy avisando que otros sí.

Me giré, incapaz de sostener su mirada.

—Mañana —dije—. Me dio hasta mañana.

Lo sentí tensarse detrás de mí.

—Eso es menos de lo que pensaba.

—No es justo —dije—. Me está obligando.

—No —respondió—. Te está presionando.

—¿Y vos qué estás haciendo? —pregunté.

El silencio fue pesado.

—Yo estoy cerrando opciones —dijo— Para que no tengas que elegir entre el miedo y el vacío.

Me giré de golpe.

—Eso no es una elección —repliqué— Es una jaula.

Se acercó hasta quedar frente a mí.

—No —dijo— Una jaula no tiene salida.

Su voz bajó.

—Esto todavía la tiene. Pero se está cerrando.

El teléfono vibró de nuevo sobre la mesa. No hizo falta mirarlo. Ambos supimos quién era.

—No lo abras —dijo él.

—No puedo ignorarlo —respondí.

—Podés —replicó—. Lo que no podés es fingir que no entendés lo que implica.

Tomé el teléfono igual.

No te escribo para insistir. Solo para ser claro.

Sentí la garganta seca.

Si mañana no tengo tu respuesta, voy a asumir que elegiste quedarte. Y yo voy a actuar en consecuencia.

Levanté la vista.

—Se terminó el tiempo —dije.

Él asintió lentamente.

—Sí —respondió—. Ahora empieza la parte donde alguien va a perder.

—¿Quién?

Me sostuvo la mirada.

—Eso depende de vos.

El silencio cayó definitivo. Porque ahora ya no había pruebas. No había tanteos. No había deslices pequeños.. Había un plazo. Una presión real. Y un amor que, por primera vez, exigía algo brutal. Elegir no solo con el corazón sino con la conciencia de que ninguna opción iba a salir ilesa.




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