La Deuda De Las Sombras

La mano que volvió a tocar lo que ya no era suyo

No fue directo.

Si algo había aprendido del pasado era eso: nunca irrumpe de frente cuando quiere quedarse. Primero tantea. Observa. Se acerca con gestos mínimos, casi educados, como si tuviera derecho a preguntar por una vida que ya no le pertenece. El mensaje llegó un martes, a media mañana.

Te vi el otro día. Me alegra saber que estás bien.

Nada más. Ninguna pregunta. Ninguna exigencia.

Solo una frase cuidadosamente neutra, diseñada para parecer inocente y, al mismo tiempo, abrir una puerta. No respondí. No porque no supiera qué decir, sino porque supe inmediatamente que cualquier respuesta sería una invitación. A la tarde volvió a escribir.

No quiero incomodarte. Solo pensé que, después de todo, merecíamos cerrar las cosas bien.

Sentí ese viejo nudo en el estómago. No nostalgia. Reconocimiento. Esa forma exacta en la que sabía ubicarse en mi debilidad sin levantar sospechas. No le mostré el mensaje a él de inmediato. Ese fue mi primer error.

—¿Estás bien? —preguntó esa noche, al verme distraída.

—Sí —respondí—. Solo cansada.

No mentí del todo..Pero omití lo esencial.El pasado no tardó en avanzar un paso más. Lo vi al salir del trabajo, apoyado contra la pared de enfrente, como si hubiera estado ahí desde siempre. No sonrió al verme. No se acercó. Esperó a que yo lo hiciera.

—No te seguí —dijo apenas—. Fue casualidad.

—No existen las casualidades —respondí.

—A veces sí —insistió—. O a veces uno solo quiere comprobar algo.

—¿Qué cosa?

Me miró con atención, esa mirada que antes confundía interés con posesión.

—Si todavía sos vos —dijo—. O si te perdiste en algo que no te representa.

Sentí un escalofrío.

—No tenés derecho a preguntarme eso.

—Tal vez no —admitió—. Pero sigo conociéndote.

—Conocías una versión mía —respondí—. No la actual.

Sonrió apenas.

—Eso es lo que me preocupa.

Di un paso atrás.

—No vuelvas a escribirme —dije—. No vuelvas a buscarme.

—¿Eso lo decidís vos… o él? —preguntó.

La pregunta fue un golpe bajo.

—Lo decido yo —respondí—. Y es suficiente.

Se acercó un paso.

—No te estoy pidiendo que vuelvas —dijo— Solo que no te encierres en algo que parece libertad pero huele a control.

Ahí entendí la verdadera interferencia. No quería recuperarme. Quería sembrar duda.

—No sabés nada de lo que tengo ahora —dije.

—Sé lo que eras conmigo —respondió—. Y sé lo fácil que es confundir intensidad con amor.

Me giré para irme.

—No vuelvas a cruzarte en mi camino.

—No te prometo nada —dijo—. Los cierres nunca son unilaterales.

Esa noche no pude callarlo.

—Apareció —dije.

Él no preguntó quién. Dejó lo que estaba haciendo y me miró con una atención peligrosa.

—¿Cuándo?

—Hoy.

—¿Te habló?

—Sí.

—¿Y vos?

—No le di nada —respondí—. Pero intentó algo.

—¿Qué cosa?

Respiré hondo.

—Hacerme dudar de mí —dije—. Y de vos.

El silencio fue denso.

—Eso es una interferencia —dijo al fin—. Y no es inocente.

—No quiero que intervengas —añadí rápido—. Esto no es tu batalla.

—Cuando alguien se mete entre lo que estamos construyendo —respondió—, deja de ser solo tuya.

—No quiero volver a lo de antes —dije—. No quiero que controles. No quiero que enfrentes.

Se acercó despacio.

—No voy a controlarte —dijo—. Ni voy a enfrentarlo… todavía.

—¿Entonces?

—Entonces voy a observar —respondió—. Y voy a confiar en algo nuevo.

—¿En qué?

Me sostuvo la mirada.

—En que ahora sabés elegir —dijo—. Y en que, si el pasado vuelve a tocarte, no va a encontrar la misma puerta abierta.

Sentí un nudo en la garganta.

—¿Y si insiste?

—Entonces veremos —respondió—. Porque esta vez no te necesito frágil para quedarte.

El teléfono vibró sobre la mesa. Otro mensaje.

No quiero problemas. Solo quiero verte una vez más. Para despedirme bien.

Lo miré. Lo miré a él. Y entendí que el pasado ya no estaba pidiendo permiso. Estaba probando límites..Y que el verdadero peligro no era que yo volviera atrás. Sino que alguien creyera que todavía podía decidir qué merecía yo.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.