La Dinastía (libro 12. Milyk et Vörkessel)

Cap. 68 Reacciones

 

Las primeras recuperaciones fueron las de los primigenios, la de Alexander y Michel, pero al último decidieron mantenerlo sedado, aunque Haliq, que estaba entre los que primero se habían recuperado, estuvo en desacuerdo, porque ya sabían que Michel al igual que Alex, y ninguno de los dos era un primigenio, tenían un metabolismo acelerado y todo lo procesaban a una velocidad impresionante.

  • Esto es desatinado – les dijo Haliq – y lo que podemos es causarle un daño cerebral del que costará más sacarlo

Armand coincidía en lo básico con los veldeky, pues no solo Haliq se había opuesto, sino todos ellos, pero Armand, a diferencia de los demás, era el único verdaderamente consciente de lo difícil y casi imposible, que le resultaría a Michel enfrentarse al enorme dolor que iba a causarle la desaparición de Jovanka.

Ninguno de los hijos de Chris había conocido a sus abuelos, porque cuando ellos nacieron, Kendall y Sophie ya habían muerto, y en el caso de los abuelos por el lado materno, vivían lejos, y si los habían visto en algunas ocasiones, no era suficiente como para establecer un vínculo afectivo sólido. De manera que, los únicos abuelos que en verdad habían tenido, eran Dylan, Iziaslav y Jovanka. Lógicamente ambos los querían muchísimo, pero Michel, y en los casos de Jovanka y Dylan, era una cuestión obsesiva, y aunque con Dylan parecía mucho más aprensivo y se peleaba con cualquiera que él sospechase que lo estaba fastidiando, con Jovanka no lo era menos, solo que Jovanka no tenía muchas relaciones y los únicos que la molestaban eran Derek y él mismo, así que en una que otra ocasión, Michel había sacudido a Derek por ello.

Aunque Armand y Michel eran gemelos, y pensaban que lo sabían todo el uno del otro, tanto por eso, como porque Michel era muy entrometido y poco discreto al menos con su hermano lo último, por lo primero, aparte de enterarse de cualquier cosa, aunque Armand no lo dijese, por lo segundo, Armand se enteraba de cualquier locura que pasase por la cabeza de su hermano. Sin embargo, lo único que no había podido entender nunca, era aquella incapacidad de Michel para enfrentar el dolor o la tristeza cualquiera fuera el motivo.

En una ocasión, le había planteado aquella incógnita a Nadège, y él le dio una posible explicación.

  • Estás consciente de que nuestro paso por esta dimensión es habitualmente breve ¿no es así? – y él había asentido – Algo que, a raíz de la maldición, al menos para nosotros, y suponiendo que no perdamos la cabeza, es indefinido
  • Entiendo eso, pero… – había hecho silencio, porque Nadège había levantado la mano
  • Aunque no puedo asegurarlo, estoy bastante seguro que esa particularidad de tu hermano, obedece a algún doloroso evento sufrido en alguna oportunidad anterior a esta, y siento decir que, a pesar de que en la generalidad de los casos, las energías tienen varias oportunidades para ir sanando heridas del pasado, en su caso tendrá que hacerlo en algún momento de esta existencia por lo que ya sabes
  • Pero siendo que no guardamos memoria consciente de nuestras experiencias pasadas, ¿cómo va a lograrlo?
  • Tendrá que enfrentarlo en algún momento y quizá en más de una ocasión para poder superarlo
  • No quiero contradecirte, pero lo veo bastante difícil, porque Michel huye del dolor y la tristeza como si… – en esta ocasión se detuvo al ver a Nadège sonreír
  • Pensar de ese modo, es lo mismo que pretender huir del amor, porque por mucho se corra, las cosas si deben suceder, suceden, así que siempre nos alcanzará aquello de lo que pretendamos huir

Esa conversación había tenido lugar hacía muchísimo tiempo, pero en forma reciente, Armand, y aunque no era que dudase de lo dicho por Nadège, había sido testigo de lo sucedido con dos individuos que habían jurado no amar a una mujer nunca más. Iván y Janos. Así que, en la actualidad, se preguntó si había llegado el momento de que Michel tuviese ese primer enfrentamiento con el dolor, porque cuando murieron sus padres, en el caso de Chris, Michel había visto que sucedería y pudo prepararse, y en el de su madre, su hermano los había matado a ellos y su recuperación enmascaró lo otro.

 

Milorad era uno de los que había resultado más gravemente herido, porque en su caso, aparte del envenenamiento que les producía el daearprin, había recibido varios balazos en el pecho que habían dañado seriamente su corazón. Si bien ellos sanaban con rapidez una vez libres del daearprin, el corazón y el cerebro eran órganos delicados y siempre demoraban un poco más cuando resultaban afectados. De manera que, en su caso, había una razón médica para la sedación, pues por lo anterior, lo que tendrían que decirle podía afectar negativamente su recuperación.

 

La primera crisis que tuvieron que enfrentar fue la de Sofía, porque a pesar de que ella no estaba herida ni había resultado envenenada, era sin duda alguna hija de Derek, y su mayor problema era su sistema nervioso que colapsaba ante las tragedias, y sin duda aquella lo era. De manera que Henri la tuvo muy difícil con ella.

De seguido tendrían que hacer frente a Istziar, y por suerte, Derek ya se encontraba lo bastante aliviado como para hacerse cargo, y aunque no le gustaba de forma especial utilizar su poder con los suyos, no tendría más alternativa.




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