La Dinastía (libro 13. Ignar Arihan)

Cap. 17 Herencia

Tommy estaba molestando a los guardias de la entrada del Dvorets de Dylan, cuando sintió que éste se acercaba, así que dejó en paz a los chicos para gran alegría de ellos.

  • ¿Ya nos vamos? —preguntó
  • Sí —le contestó Dylan —¿Dónde está Yvaylo? —preguntó con extrañeza
  • Dijo que iba un momento al skovliat[1]

Aquello extrañó aun más a Dylan, porque la tranquilidad no era una de las características que definiesen a Yvaylo, y el Skovliat Asaly era una especie de bosque interno en la zona donde estaban ubicados los Dvorets de la familia, pero uno donde en opinión de Dylan, se respiraba paz y tranquilidad, así que imaginarse a Yvaylo allí, era como ver a un cura en una discoteca.

  • ¿Y qué está haciendo allí? —murmuró más que preguntó, pero sin esperar una respuesta que, en realidad no había solicitado, comenzó a caminar hacia la puerta
  • ¿Quieres que lo llame? —preguntó Tommy mientras lo seguía, pero Dylan no respondió, sino que una vez fuera, se encaminó hacia el mencionado lugar

Encontrarlo no le llevó mucho tiempo, pero se detuvo al verlo, pues Yvaylo estaba sentado en el centro del círculo formado por los árboles sagrados de los devlianos, a saber: roble, abedul, sauce, fresno y tilo. Aparte de lo raro que era ver a Yvaylo en estado de quietud, lo que llamó la atención de Dylan fue que estuvo seguro de lo que hacía el levjaner.

Como sabemos, los devrigs seguían teniendo las mismas creencias que tenían cuando solo eran los feroces guerreros de las inhóspitas estepas siberianas, es decir, le rendían culto a la naturaleza y sus templos eran los bosques, de modo que, cuando por cualquier motivo necesitaban de la energía de sus deidades, o simplemente querían hablar con éstas, lo que para un practicante de casi cualquier religión sería orar, ellos se iban al bosque, o al curso de agua más cercano si no contaban con lo anterior.

Dylan sabía todo esto gracias a Istvan en primer término y desde el punto de vista filosófico, y segundo, porque en una ocasión Darko le había hablado de la religión devliana, de sus fechas, y sus prácticas más destacadas. La pregunta que se hizo Dylan ahora, fue a qué podía obedecer aquella necesidad de Yvaylo, pasando rápidamente a la preocupación pensando en Milorad y en que el levjaner pudiese haber empeorado.

  • Cálmate —escuchó a Tommy que no respetaba en lo absoluto el veto de no inmiscuirse en los pensamientos de su sizvitel, pues como sabemos también, para él, Dylan seguía siendo simplemente Dylan
  • Pero es que…
  • Quizá solo no tuvo tiempo de hacerlo esta mañana

Aunque Dylan iba a insistir, recordó que efectivamente, el mismo Yvaylo le había dicho en una ocasión, que dedicar un momento diario a la relajación y a equilibrar sus centros nerviosos era una práctica habitual para todos los miembros del Arkel, y una que los ayudaba a mantener el equilibrio para afrontar con calma cualquier situación que se presentase. Sin embargo, como también le había comentado que no hacerlo uno o varios días, no significaba que estuviesen incumpliendo alguna norma, o que les acarrease algún perjuicio, algo en la actitud de Yvaylo le parecía anormal.

Con independencia de los mil y un escenarios que pudiesen estarse presentando a la mente de Dylan, detendría sus locos pensamientos al ver que el chico abría los ojos, miraba hacia el árbol que tenía en frente, se levantaba y comenzaba a caminar hacia ellos.

  • Lo lamento, Rybik —se disculpó y miró a Tommy, pero este no lo dejó ni pensar
  • Le dije que podía llamarte
  • Olviden eso ¿Está todo bien? —le preguntó a Yvaylo, y aunque este dudó un momento, sabía que no podía mentir ante una pregunta directa
  • No exactamente. Es que hace un momento me enteré que Irakli fue gravemente herido —informó, pero se apresuró a agregar —Pero no estaba con Lucía

No obstante, y si bien le ahorraba angustia por su hija, aquel era uno de sus levjaners, Dylan le tenía aprecio y agradecimiento a partes iguales, así que se giró y se puso en marcha hacia el Haigala.

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Cuando Lucien abandonó el Dvorets de Illir, se detuvo un momento, cerró los ojos y acompasó su respiración, lo que hizo que Itlar pensase igual que lo habían hecho Iyul y Janos, es decir, que aquel infeliz le había mentido olímpicamente a Kyv y que se disponía a rastrear a Iván. Sin embargo, aun Lucien estaba en actitud de concentración cuando salieron Istvan e Iziaslav, y parecían llevar una extraordinaria prisa, pero casi enseguida los siguieron Iyul, Misha y Janos. Aquello sacó a Lucien de su abstracción, y aunque no sabía a qué obedecía aquella carrera, decidió seguirlos mientras que Itlar intentaba informarse.

  • ¿Misha, qué…?
  • Le acaban de avisar a Istvan que Irakli está siendo trasladado al Haigala, porque fue gravemente herido

Aunque aquello estaba dirigido a Itlar, Lucien captó aquello y pensó igual que su hermano, pero no esperaría por el resto de la información, sino que los adelantó a todos llegando primero que los demás.




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